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Review SmackDown Live 5 de marzo de 2019

Review del show de esta semana de SmackDown Live

Mattel Sound Slammers
Review SmackDown Live 5 de marzo de 2019
Por Sergio Esteban - PUBLICADO EL 06/03/2019 A LAS 21:18

Promo inicial.

Buen comienzo de show, con una promo realista de Bryan y una respuesta bastante adecuada de Owens. El personaje de Daniel tiene dos vertientes muy diferenciadas. La de locura, que borda, y la de cordura, que también maneja a la perfección. Criticó a Kingston con argumentos, exponiendo sus debilidades como rival, pero sin menospreciarlo. Daba la sensación de que tenía todo medido y sabía como hacer daño, pero a la vez siendo capaz de dar argumentos convincentes acerca de la figura de Kofi. No fue algo maravilloso, pero si tuvo un toque real bastante atractivo. Kevin, por su parte, también supo defenderse con un discurso bien hilado y no forzó las cosas. Reconoció sus errores del pasado y atacó a Bryan, pero sin querer quedar como un héroe. Es una transición complicada la suya, como la de Miz, pero son hombres con unas cualidades innatas al micro y pueden vender cualquier historia, aunque siga prefiriéndolos como heels.

Al final, se produjo un pequeño brawl en el que el campeón apenas tuvo importancia y fue su escudero quien se manchó las manos. Es el papel que debe cumplir Rowan y no me pareció mal que le encomendasen esa función, pero no termina de imponer como debería y no llega a asustar. Es un tipo grande, que defiende a su jefe y tiene capacidad para realizar ejecuciones poderosas, pero las sensaciones que transmite son de ser muy secundario, reduciendo su presencia el interés en el segmento. De todas formas, todo este guion inicial iba orientado a promocionar la lucha posterior entre Erick y KO, que es una alternativa coherente, para presentar a Bryan como una meta final a la que llegar, pasando antes por la prueba que supone para el canadiense enfrentarse a su subalterno.

Jey Uso vs. The Miz.

Segmento muy completo, comprimido en poco tiempo y que cumplió con la función de promocionar la lucha del PPV, aunque con un claro protagonismo para la pareja retadora que se llevó los mejores instantes. No solo con la victoria de Mizanin en el duelo directo frente a Jey, sino también en la promo previa, donde tras unos minutos de discurso de los samoanos, Miz le dió la vuelta a la tortilla y consiguió encandilar al público, para terminar expulsando del ring a los gemelos con ayuda de Shane. Tras eso comenzó la lucha oficial que fue bastante corta, pero divertida. Ambos usaron unos recursos que no fueron muy intensos ni llamativos, pero si aportaron fluidez y dinamismo para dar, en conjunto, una pelea decente y con secuencias bien ejecutadas.

Miz venció y volvió a llevarse el foco después de mucho tiempo, en el que siempre destacaba McMahon. No es que el hijo del jefe desapareciese y fue el causante de la distracción previa para que Mike pudiera aplicar su finisher a Jey, pero tampoco fue el descarado protagonista en torno a quien gira todo, como suele ser usual. Mientras, los Usos y en específico Jey, aportaron solidez y dieron una buena réplica. Lograron captar la atención en el comienzo de su promo como pareja y en la pelea estuvieron correctos, uno combatiendo y el otro tratando de ayudar cuando podía. No tienen el foco en esta historia, pero siempre cumplen y parece que pueden seguir reinando si es que el otro equipo acaba por romperse, como parece que está destinado a ocurrir.

Campeonato de Estados Unidos.

R-Truth (c) vs. Rey Mysterio vs. Andrade “Cien” Almas vs. Samoa Joe.

Muy buen segmento, que tuvo de todo y entretuvo en todas sus facetas. R-Truth siguió con su reto abierto y logró arrancar sonrisas al público con su actuación al esperar a su nuevo enemigo. Alabó a Cena, diciendo que lo admiraba desde niño, como si John fuese mucho mayor que él, habló de sus frases y sus sentimientos y le dió una relevancia que hace suponer que John volverá implicado de alguna manera en esta historia. También hubo momentos para el baile y para la clásica pasarela de Lacey Evans, que en este lugar fue bien implementada, ya que hasta algún ingenuo pensaría que iba a ser ella la retadora al título USA. Sigue pareciéndome una mujer estancada y que debería variar su performance, pero al menos aquí, tenía un sentido práctico su salida. Pero volviendo al tema de Cena, su regreso puede ser para defender a Truth de las acciones que pueda tener contra él el nuevo campeón, Samoa Joe.

El samoano respondió al reto, junto a Mysterio y Andrade, y consiguió por fin su primera presea en el main roster de WWE. Ganó y convenció de manera contundente, dominando el combate desde el principio y dando sensación de ser el más duro de los cuatro contendientes. Individualmente podía con todos los demás participantes y solo cuando se combinaron o incidieron demasiado en contra del monster heel que estaba controlando la lucha, parecía que podía haber alternativas. Pero Joe aguantó el castigo y volvió por sus fueros, con agresividad, violencia y ejecuciones muy creíbles, que hicieron imposible no aplaudir su merecida coronación. R-Truth perdió el título, pero lo hizo de forma indirecta, ejecutando su papel de veterano inocente y vistoso a la perfección y aportando calidad en la medida de lo posible. Su reinado ha sido entretenido, tanto por si mismo en las promos como por los demás en las luchas, así que como transición, ha sido un campeón más que digno, aunque era lógico que fuese relegado en el camino a WrestleMania.

Y los mexicanos, pues bueno, dieron lo que se podría esperar de ellos. Una gran pelea en conjunto y un bonito duelo en específico, cuando se enfrentaron cara a cara. Tienen una gran química y quizás fue algo extraño verlos por segunda semana consecutiva entrar en la órbita de un cinturón, en un combate múltiple y no ganarlo. Por el lado positivo, su rivalidad sigue intacta y no necesitan títulos de por medio, aportaron calidad y no quemaron su pelea directa en un mano a mano siendo esto un semanal. Pero, por otro, tampoco sería mala idea recompensar a esta rivalidad con el USA, porque la calidad la demuestran en cada evento en el que participan. La única pega reseñable sería que la cuenta fue para Andrade y no para Rey. Contando que se quería proteger al campeón saliente, hubiera visto mejor que Samoa se hubiera coronado ante Mysterio, por prestigio y porque en la imagen final no fuera Almas quien acabara sobre la lona.

Aleister Black y Ricochet vs. The Bar (Cesaro y Sheamus).

Enfrentamiento entretenido, bien planteado y con ejecuciones llamativas, pero que supone un nuevo paso innecesario en el camino de The Bar. De la pelea hay poco que decir. Los faces mostraron agilidad y los heels supieron llevar la batuta hasta que terminaron superados por los novatos, mucho más activos y con una energía bestial. Es un combate bueno para ser un semanal y fue agradable visualmente. Pero el problema viene en la necesidad de hacer esta contienda.

Primero por Aleister y Ricochet, que ya tienen una pelea prevista por los títulos de Raw. Deberían centrarse en una división y asentarse en vez de seguir luciéndose en ambos shows. Por supuesto, una victoria como esta les viene bien para su status, pero una vez hechas las presentaciones, es mejor estabilizarlos en un róster y no quemar su imagen demasiado rápido. Hay luchadores que cansan por repetir performances en un programa, así que hacerlo en dos consecutivamente, durante un largo periodo, y con sensación de ser invencibles, puede quemar a cualquiera por muy fresca que sea su presencia en este momento.

Por otro lado tenemos a Cesaro y Sheamus, que no estuvieron mal, pero que repitieron derrota. No elevan demasiado a sus rivales, que ya venían en mejor forma que ellos y sufren otro nuevo revés, que los deja en una posición controvertida. La competencia en SD es enorme y ahora no tienen mucho foco, pero no por ello deben cumplir el papel de ser los sacrificados de manera continuada.

Para terminar el segmento, tuvimos la aparición de otros cuatro wrestlers con bastante prestigio, para ensalzar aún más las figuras de Rico y Black. Rusev y Nakamura salieron a atacarlos, aliándose con los europeos y los Hardys hicieron el salve, pero permitiendo el lucimiento de los novatos. Con todo ello, es previsible que haya interacciones múltiples y matches que involucren a varias parejas. El desequilibrio entre las divisiones de parejas de Raw y SmackDown es tremendo, así que habrá que darles presencia a todas de algún modo digno. Y aún quedan New Day o Sanity sin nada que hacer, además de los equipos que se están jugando los cinturones del show.

Naomi vs. Mandy Rose.

Triste final para una rivalidad que no es que entusiasmase demasiado, pero por el tiempo que habían invertido, merecía otro desenlace más llamativo. Mandy Rose está siendo promocionada como una luchadora capaz y la quieren vender como una enemiga que le ponga las cosas difíciles a Asuka, por lo que optaron por la vía de la contundencia para finiquitar los últimos coletazos de la rivalidad que aún mantenía con Naomi. La mujer de Jimmy Uso comenzó más o menos bien, tratando de dominar la lucha y con fuerza, pero en poquísimo tiempo, fue superada con claridad por una Mandy a la que quieren hacer creíble de la noche a la mañana. Lleva tiempo teniendo una trayectoria digna la rubia en SD, pero es insuficiente para pensar que tiene tal superioridad ante Naomi.

Pero lo peor no fue eso. El bookeo fue excesivo y apresurado para convencer a la audiencia de que tendrá posibilidades ante la nipona cuando se peleen por el título femenino del show azul. Pero, al menos, ya que decidieron buscar ese efecto, podrían no haberlo echado todo a perder en el post-match. La Emperatriz apareció y sin que diera tiempo apenas a ver a Rose como una wrestler de categoría, la arrasó no solo a ella, sino también a Sonya. Las sorprendió por detrás y se impuso con violencia, ante unas adversarias aturdidas, que no reaccionaron ni tan siquiera en superioridad numérica. La japonesa no necesitó de la ayuda de Naomi ni de nadie, y se bastó solita para destrozar a la retadora, marcando un desnivel brutal entre ambas.

En realidad, puede considerarse más coherente esto que lo visto anteriormente por parte de Mandy, pero claro, Rose sigue siendo la chica a la que están impulsando y su credibilidad queda por los suelos. No se puede hacer todo a la vez. Luego intentarán levantar su status, del mismo modo que quisieron hacer con Ruby frente a Ronda, tras la primera humillación, pero es un poco incomprensible todo lo visto anoche.

Kevin Owens vs. Erick Rowan.

Esta fue la constatación de lo visto en la promo inicial de la noche. Es lógico el enfrentamiento y comprensible que no se quiera desgastar a Owens en una pelea así de cara al PPV, pero la falta de carisma de Rowan, penaliza demasiado el segmento. Trató de aparentar ser un monstruo brutal, que infundía miedo a Kevin, pero el público apenas reaccionó a su performance. Su falta de conexión con la grada no solo lastra a si mismo, sino también a los compañeros, a los que le costó mucho revertir el silencio que parecía reinar entre el respetable.

No solo es culpa del bueno de Erick, sino también de la poca costumbre que aún tienen los fans de apoyar a KO. En nada de tiempo, Owens buscó la alternativa más inteligente, que fue golpear a su verdadero enemigo, sacrificando esta lucha secundaria que no llevaba a ninguna parte. De paso, ganó oficialmente la contienda, porque tras su ataque a Bryan, este respondió, lo cual le costó la descalificación a su lacayo.

Pero lo importante era destrozar al canadiense de cara al PPV y ambos se centraron en su objetivo fundamental. En este contexto, y como un soplo de aire fresco, apareció Mustafá a realizar el salve, lo cual no es que impactara sobremanera a los espectadores, pero si le dió un nuevo interés al segmento. Movimientos rápidos y veloces, buena conjunción con Daniel y aplausos para el stunner definitivo de Owens sobre el campeón, que lo dejó reinante sobre el cuadrilátero. Un buen trabajo el de Alí y la demostración de que no por tener un físico más o menos impactante, se va a provocar un mayor sentimiento en el espectador.

De hecho, el árabe no deja de ser un cruiserweight que, en teoría, no debería asustar a nadie de los que estaban actuando en ese momento del programa. Pero la lucha es mucho más que tamaños y el escudero de Owens, fue la sorpresa más agradable de este simulacro de combate. Bueno, lo de escudero tampoco es que esté muy claro, a decir verdad, porque su salida quizás obedecía más a la rivalidad que le hace estar en contra de Bryan. Esta asociación ha podido ser puntual o no, el tiempo dirá. De momento, habrá que ver que ocurre en el PPV y el papel de Kofi de cara a WrestleMania, porque tampoco pintan tan mal las cosas.

Promo final.

Nuevo episodio de una rivalidad que como siempre estuvo bien ejecutado y obtuvo grandes reacciones, pero que no aportó nada novedoso. Lo único destacable fue que Becky dominó al micro en esta ocasión y que su respuesta a Charlotte, provocó el ataque violento de The Queen, invirtiendo los papeles que suelen ejercer normalmente. Flair inició el segmento llamando a Lynch, en modo irónico, provocándola y jugando con el público, a la vez que reclamaba su presencia.

La irlandesa salió y se mostró segura, convencida y con la grada apoyándola, como siempre sucede. Su discurso fue populista, pero suficiente para molestar a una Charlotte, que sigue estando en una posición comprometida. Es la heel más reconocible de toda la historia, pero no consigue dar sensación de verdadero peligro, ya que en condiciones comunes, se ve superada en los brawls por sus rivales. En el de anoche, utilizó el factor sorpresa atacando de improviso, buscó la rudeza al incidir sobre la muleta de Becky y tuvo momentos de dominio total, pero terminó claudicando, con la suerte de tener a los árbitros cerca para Lynch cediese y dejase de aplicarle su finisher, del que no podía escapar.

Su carisma y su status es brutal, pero la impresión que da a veces es de estar un paso por detrás de sus oponentes, como si estuviera fuera de lugar. Pero claro, el guion es tan profundo y la importancia que se les está dando a las chicas, estelarizando justamente la mayoría de shows, provoca que haya un seguimiento masivo de la rivalidad y se perdonen las repeticiones o las incoherencias. Un segmento interesante, bastante correcto y con buenas reacciones, pero que de no haber ocurrido, hubiera supuesto lo mismo de cara a sus próximos enfrentamientos. Por cierto, bastante curioso que los referees salgan a frenar el armbar de Lynch y no impidiesen el ataque de Flair con una muleta, a una enemiga teóricamente inválida que no podía defenderse demasiado bien. Cosas de WWE...

Nota del show: 5

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