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Review Monday Night Raw 4 de febrero de 2019

Review del show de esta semana de Monday Night Raw

Mattel Sound Slammers
Review Monday Night Raw 4 de febrero de 2019
Por Sergio Esteban - PUBLICADO EL 05/02/2019 A LAS 18:38

Promo inicial.

Promo interesante para comenzar el Raw de esta semana, pero que resulta un poco innecesaria en el global de la historia que involucra a Becky Lynch. Quedan semanas para WrestleMania y hay que vender y explotar el potencial de Lynch, por lo que es normal que tenga el foco en momentos importantes, pero la irlandesa está a un nivel en el que va a obtener grandes reacciones haga lo que haga. Cualquier tipo de bookeo va a ser vitoreado por la grada, a no ser que reciba una humillación y complicar las cosas metiendo por medio a Stephanie McMahon, me parece algo superfluo, de lo que no hay necesidad. Suspender a Becky puede ser un recurso llamativo, pero esas naves hay que quemarlas cuando hay que revitalizar una rivalidad muerta. Y esta, entre Ronda y Becky, está muy viva y goza de buena salud. La justificación además fue un poco rara, ya que pocas veces en pantalla se ve a un directivo pidiendo a un wrestler que se haga una revisión médica para poder seguir compitiendo, por mucho que sea en kayfabe.

No obstante, pese a ello, el ataque de Becky estuvo bien ejecutado, el pundonor que transmitió fue el adecuado y las palabras menospreciando a Steph, diciéndole que a ella le habían regalado todo, fueron bastante potentes. Lo malo es que con ello, volvemos a tener en planos estelares a McMahon, que ya se dará las vueltas pertinentes hasta conseguir llevarse el protagonismo que ahora tienen Ronda y Becky. Con sanciones, incluyéndose como árbitro, vengándose de alguna manera… algo tiene que hacer para ser ella la estrella y el temor es que ese afán de protagonismo acabe por consumir muchos minutos que deberían estar destinados a las chicas a las que realmente quiere ver la gente. No es nada sorprendente, porque ese egocentrismo familiar lo ha ido exponiendo durante largos años, pero no deja de parecer una actitud inadecuada y que molesta a muchos fans.

Ronda Rousey vs. Liv Morgan.

Squash que superó el minuto de duración, básicamente porque Liv se dedicó a huir, a posar, a pedir ayuda a sus compañeras y a dar vueltas, pero que de lucha real no llegaría ni a los diez segundos, con una resistencia mínima de la heel, incapaz de soportar dos o tres puñetazos al estómago y el Armbar de la campeona. La función del segmento estaba clara. Potenciar la imagen de Rousey y hacer de ella una bestia arrasadora, una vez más, cosa que se logró. Rowdy convenció y machacó a su rival de forma despiadada, aparentando ser infinitamente superior. Eso si, tampoco fue una gran performance, teniendo en cuenta la pobre actuación de una enemiga tan débil como lo era Morgan.

Una Liv que volvió a quedar ridiculizada, en el clásico bookeo de las chicas de Riott Squad, en el que unas semanas son vendidas como un grupo intimidante y a la siguiente son humilladas de la peor forma posible. Los guiones de estas chicas son demasiado inconsistentes como para asustar a nadie y vencerlas no supone ningún reto. Siempre mantienen una secuencia de altibajos en las cuales las sombras son mucho más pronunciadas que las luces. Y no es que caer ante Ronda sea una deshonra, pero hacerlo de una manera tan clara, ni beneficia en exceso a la face, ni deja a Liv en una buena posición para futuros encuentros, respecto a la credibilidad que transmite al espectador.

Ronda Rousey vs. Sarah Logan.

Como una continuación del match anterior, tuvimos este enfrentamiento, en el cual sucedió lo mismo que unos minutos antes, pero con una mayor resistencia por parte de Sarah. Es lo único positivo a destacar, ya que Logan me parece más aprovechable que Liv y me parece correcto que quede un pelín por encima de su compañera, aunque su rendimiento sigue a años luz de lo que debería ser una adversaria digna para Ronda. En global, como conjunto, Riott Squad queda bastante tocado, siendo un grupo muy inferior a una sola persona y con una líder que vista la situación que estaba dándose, ni siquiera se atrevió a ser la tercera víctima de Rousey. No fue vencida por la ex-MMA, pero tampoco huir es una actuación que eleve el status de nadie.

La lucha entre Sarah y Ronda fue algo decente, con Logan teniendo algo de ofensiva, aunque se mantuvo viva en la contienda gracias a las ayudas externas. Intentó cosas y dió algún destello de potencial, pero el desequilibrio era tal, que cualquier atisbo de competencia real entre ambas se quedó en nada. De hecho, el finisher de la campeona volvió a ser devastador, en lo que parecía un aviso más para Becky que para el Riott Squad, en general, que quedó a la deriva una noche más.

Fatal 4-way para definir a los retadores de los títulos por parejas de Raw.

Lucha House Party (Gran Metalik y Lince Dorado) vs. Heavy Machinery (Otis Dozovic y Tucker Knight) vs. B-Team (Bo Dallas y Curtis Axel) vs. The Revival (Scott Dawson y Dash Wilder).

Combate de transición y que no interesó apenas a nadie, pese a ser dinámico, lo que da una idea de lo mal que sigue la división por parejas del show. B-Team, pese a haber sido campeones hace no tanto tiempo, tuvieron una actuación bastante pobre. Los personajes de Curtis y Bo no conectaron mucho en el impulso que tuvieron cuando se hicieron con los títulos, pero ahora andan perdidos, jobbeando y siendo los más débiles de toda la pelea. Apenas se lucieron y se llevaron la derrota de forma justa y pasando con más pena que gloria por el ring. LHP tuvieron sus instantes de lucimiento, merced a las típicas acrobacias de los cruceros, pero tampoco destacaron demasiado. Normalmente, quien más luce es Kalisto y anoche no participó, dejando a sus compañeros una performance digna, pero lejos de la calidad que pueden ofrecer los mexicanos en encuentros con un mayor ritmo.

Heavy Machinery lucieron fuertes y fueron los más destacados en el desarrollo del combate. No ganaron, pero volvieron a tener largas fases de control, con un Otis estelar, pudiendo realizar sus ejecuciones con tranquilidad. No es que me moleste su presencia y logran hasta obtener buenas reacciones de la audiencia, pero es un poco incoherente su posición. Tienen oportunidades tanto en SD como en Raw, siendo comodines inestables y, lo peor es la mala sensación que dejan en otros equipos, que son recurrentes en los shows, pero no tienen esas opciones. Le pasó a Sanity en SmackDown y en el show rojo han adelantado a Ascension, a Ryder y Hawkins, que tuvieron un segmento en backstage lamentándose de ser tratados como unos perdedores y a AoP, cuya presencia se redujo anoche a una confrontación de Rezar con Apollo, en presencia de Drake Maverick.

Y Revival, pues que decir de ellos. Vencieron, pero sin levantar a la gente de sus asientos. Más que nada porque el ciclo que cumplen es eterno. Ganar la opción de ser retadores y después perder en el instante clave les ha pasado tantas veces que ya hasta cansa al espectador verlos en la misma situación una, y otra, y otra, y otra vez más.

Promo de Kurt Angle.

Segmento coherente y bien planteado en un inicio, con el discurso de Kurt, pero que pasó a ser muy obvio y con consecuencias no demasiado halagüeñas en su parte final. Las palabras de Angle me parecieron muy acertadas. El reconocimiento de sus limitaciones le honra, aunque sea sobre kayfabe, y creo que la salida más digna para él es ceder la antorcha exponiendo que ya no es el mismo que fue. Es algo evidente y que puede generar reacciones empáticas hacia él. Sin embargo, su alma luchadora volvió a renacer cuando le provocaron McIntyre y Corbin, lo cual no dejó de ser un paso atrás respecto de la dirección que parecían estar tomando las cosas. Me gustó el tono sarcástico de Baron, sabiéndose superior y diciendo verdades a Angle, por mucho que dolieran a la grada. Drew, por su parte, volvió a aparentar ser una fuerza imponente, pero con un micro que no destaca, yendo un poco a remolque de Corbin y aprovechando el discurso de este para disimular un poco sus carencias.

A partir de ahí, mas de lo mismo. Braun salió a defender a Angle del ataque de los heels y los chicos buenos acabaron limpiando la casa y dando la impresión de que los villanos no eran tan fieros como se pintaban. Angle lució débil, aunque importa poco, ya que terminó sonando su música. Debería ser su último run para no arrastrar más su imagen. Strowman quedó como una bestia imponente, pero más que resultar admirable, da un poco de penilla ver como cuando tiene que destacar en un Road to WrestleMania, se vuelve a ver metido en una historia secundaria que no hace justicia a la fortaleza con la que es vendido. Drew, se estanca de nuevo, escondiéndose del monstruo entre hombres, aún estando acompañado por Baron. Hace meses le ganaba en un cara a cara y ahora no se atreve ni con ayuda. Debe volar solo y asociarse con otros heels no hace más que impedir su posible push. Y Corbin, es el más beneficiado de todos y quien más odio genera, pero tampoco da un gran salto adelante, al faltarle valentía para complementar con acciones sus buenas promos.

Sasha Banks y Bayley vs. Nikki Cross y Alicia Fox.

El combate, al ser un clasificatorio para Elimination Chamber, era bastante predecible. Era casi imposible que las chicas destinadas a ganar los títulos, se quedaran fuera de la lucha titular, por lo que intentaron despertar interés en la contienda con una ofensiva sorpresiva por parte de Nikki y Alicia. Atacaron a traición a las faces y las golpearon con violencia, sobre todo una Nikki Cross, que pese a llevar poco en el main roster, tiene unas actuaciones más creíbles que las de Alicia Fox. A partir de ahí, comenzó una pelea con una enorme ventaja para las rudas, en la que dominaron con sobriedad y contundencia, pero en la que acabaron por lucir muy débiles. Y es que perder, tras tener una superioridad tan manifiesta, es lamentable para ellas. Ni siquiera hubo un comeback decente por parte de Bayley o Sasha, que se defendían y puntualmente reaccionaban, pero fueron controladas en la práctica totalidad de la lucha. Al final, sucedió lo obvio, pero una manera que tampoco estuvo ejecutada de un buen modo.

Bayley hizo un roll-up, pero los pies de Alicia estaban tocando las cuerdas cuando se realizó el conteo. En otro caso hubiera sido un motivo suficiente para no declarar a la chica de los abrazos como justa vencedora de la contienda, pero aquí solo importaba venderlas como superheroínas, capaces de levantarse ante la adversidad. Bayley lució bastante bien ya que recibió mucho castigo y fue la que se llevó el triunfo definitivo. Banks fue algo más reservada, para evitar agravar esas molestias que arrastra, por lo que no me parece mal que se la protegiera. Y las heels, pues fueron superadas y no quedaron demasiado bien, pese al dominio que tuvieron del combate. Por lo menos, Nikki fue la que más atacó y no perdió directamente, algo correcto, ya que debe ser mejor tratada que una veterana como Fox, que debe servir como punto de apoyo y era la indicada para ser la derrotada sin que su status se viera afectado.

Jeff Jarrett vs. Elias.

Promo clásica de Jeff Jarrett y Road Dogg para comenzar el segmento. Me recordó a esos momentos de antaño en los que había más sorpresas y el show no era tan lineal. No es que sea una magnífica promo tampoco, ya que se basó en catchphrases y Jesse se dedicó a alabar a Jarrett, cuando lo criticó abiertamente en su salida de la empresa hace un montón de años, pero el público reaccionó bien y los discursos fueron convincentes, con un James llevando la voz cantante de la historia, vestido con la camiseta de los Blazers, y un Jeff cuya estética cada vez se parece más a la de Bono, de U2. Elias salió al corte y lo hizo de una manera contundente y eficaz, como siempre hace, aunque volvió a poner de manifiesto que su turn heel es completo, lo cual me parece la peor decisión de toda esta historia.

La lucha fue lo que debía ser entre un veterano y una estrella a la que impulsar. Elias dominó y pareció superior en casi todo momento y Jarrett se mostró en una forma física decente, suficiente para dar un buen contrapunto a la performance de The Drifter. El ritmo no fue alto, pero la gestualidad de ambos, los piques incluyendo a Road Dogg y el manejo de la pelea si estuvieron a buen nivel, aunque sin ocasionar una reacción popular reseñable. Ganó Elias con contundencia y confirmó su supremacía en la rivalidad, aunque siempre queda ese regusto de que podría estar aspirando a otras cosas y esta historia, pese a tener puntos buenos, se le queda pequeña para el punto en el que ya estaba Elias instalado.

Para finalizar, típica ración de guitarrazos para dar vistosidad a un segmento muy completo. En este caso fue Road Dogg el provocador, quien levantó al público y quien despistó al heel mientras Jarrett preparaba el golpe con el que suelen acabar estas interacciones entre músicos. Esperaba que se rompiera la guitarra, como todo el mundo, pero bueno, quedó más o menos bien pese a todo.

Finn Bálor vs. Lio Rush.

Lucha precedida de una pequeña promo de Lashley, en la cual se notó la enorme diferencia que hay entre él y Lio al micro. Fuera de la incoherencia de sus argumentos, ya que dijo que Bálor necesitaba probar su valía ante Rush para ser un oponente digno para él (recordemos que duró varios segundos en Royal Rumble y ha perdido más de una vez frente a Finn), es que su capacidad para transmitir es muy pobre. Ni siquiera cuando nombró a Lesnar y se quiso poner a su altura levantó expectación. Para ese trabajo, aunque Lio a veces resulte insoportable, el pequeño luchador perteneciente a la división cruiserweight es mucho más válido e impactante. Y para pelear, a decir verdad, también. Bobby impone y es una bestia poderosa que puede ofrecer un buen espectáculo con el rival adecuado, pero Lio es mucho más activo, divertido e imprevisible, ofreciendo un show alternativo que es un soplo de aire fresco respecto a las actuaciones del campeón intercontinental.

No obstante, la primera parte de la contienda estuvo tremendamente marcada por Bobby, que atacó a Finn para dejarlo maltrecho y que fuera un oponente sencillo para Lio. No lo consiguió y el irlandés, como siempre combativo y guerrero se recuperó, hasta que Lashley volvió a interferir en favor de su mánager. Aquí fue expulsado de ringside (aunque lo lógico hubiera sido una descalificación directa de Rush) y las tornas se desequilibraron, con un Finn que ya si que podía demostrar su superioridad ante Lio. No fue fácil, ya que Lio estuvo escurridizo, rápido e intenso, pero al final se impuso la coherencia y el irlandés salió triunfante de manera limpia. Con todo esto, Finn supera una prueba realtivamente sencilla, pero con una supuesta lesión a cuestas y con varias intervenciones en contra, y Lio es sacrificado, pero aporta un nivel más que decente para una lucha que fue bastante entretenida en líneas generales.

Moment of Bliss.

Buena promo, irónica y que hizo reir a más de uno, aunque luego pasara lo que pasó en el siguiente segmento. El show de Alexa se ha convertido en un conglomerado sin orden ni concierto en el que nunca hay una línea que seguir. Casi siempre es el mismo esquema, con una interrupción o varias, que terminan en confrontaciones que nada tienen que ver con el sentido original que Alexa pretende darle a su show. De hecho, ella misma lo dijo, tras haber estado bien, en una presentación a EC3 en la que reinó el doble sentido, buscando la reacción popular ante las insinuaciones sexuales que le hizo a Carter. Nia Jax apareció, acompañada de una insustancial Tamina, para cortar ese momento y enfadar a Bliss y a la grada. Estuvo correcta la gigante, ya que aunque no hizo nada del otro mundo, se echó a la gente encima con sus referencias a la semana tan movida que ha tenido con las críticas recibidas en redes sociales.

Pero el mejor de todos fue Ambrose. Este es el personaje que todos queríamos ver, pasota, al que le da igual todo y que se muestra sarcástico y provocador, explotando su gran micro. No le dejarán hacer una Pipebomb y le cortarán antes de que haga algo extraño, pero deja esa sensación de ir por libre que tan bien le pega a su personalidad. Se metió con Nia, devolviendo con palabras los golpes de la semana anterior, insinuando que le gustaba a Jax, pero que lo suyo no podría ser. Y vaciló a EC3, ninguneándolo y tratándolo con sorna, al preguntarle que donde estaban EC1 y EC2. Todo acabó en un pequeño brawl que desembocaría en el siguiente combate, pero a nivel de discursos, no estuvo mal enfocado el segmento.

EC3 vs. Dean Ambrose.

Hay que distinguir dos cosas. La primera es los sentimientos de cada cual y la segunda la idoneidad del segmento. En cuanto a lo primero, pues evidentemente me parece lamentable el trato a Ambrose. Es una estrella que lo ha dado todo por la empresa durante estos años, que ha reinado, que ha tenido una importancia notable y que no merece pasar por el proceso que parece que le viene encima en estas semanas, hasta su marcha (si es que todo esto no es una gigantesca storyline que nos tiene perdidos a todos). Duele verle perder ante un novato, que tampoco es que haya demostrado mucho y en una lucha en la que apenas se vieron dos minutos de acción.

Pero hay que tener las miras más altas y comprender la situación de la empresa. No se va a promocionar a un luchador que se marcha y es lógico que, estando bajo contrato, sea utilizado de la mejor manera posible de cara al propio futuro de WWE. Y desde esa perspectiva, es comprensible que se quiera devaluar su imagen, para que al marcharse no sea un referente tan potente como lo es en la actualidad. Y, de paso, que en ese proceso se aproveche para revitalizar a un wrestler que vino con un status interesante de las indies, pero estaba en un momento bastante flojo. Para EC3, una victoria ante Dean en su retorno a Raw es un buen punto de partida, que no lo catapulta hacia planos estelares, pero si que refuerza su credibilidad de cara al espectador medio.

Por lo tanto, es un mal trago ver algo como lo que vimos en este Raw, pero es una alternativa entendible y que tiene su justificación de cara al futuro del show. Una decisión dura para los fans, injusta para Ambrose por rendimiento y anticlimática, pero que hay que entender como una inversión. Y no, no me sentí bien viendo lo que vimos, porque fue una nueva humillación, al fin y al cabo, pero es que manejar una situación así es muy complicado y me esperaba incluso un bookeo peor para Ambrose, sin que le dejaran ni siquiera coger el micro para no arriesgarse con alguna promo inconveniente.

Braun Strowman y Kurt Angle vs. Drew McIntyre y Baron Corbin.

Combate decente, digno main event, pero sin nada que destacar. El enfoque de la lucha fue el clásico, siguiendo el esquema establecido de buenos y malos en WWE. Kurt Angle comenzó dominante, hasta que los heels se aliaron para imponerse ante él con superioridad. Durante largos minutos de una ejecución contundente por parte de Drew y Baron, Angle buscó el relevo, hasta que Strowman entró en plan arrasador. No obstante, una vez pasado el ímpetu inicial, volvió el esquema típico con el face sufriendo ante los dos heels. Alguna vez podrían combinarse los faces de esta manera para resultar novedoso el storytelling. Pero no. De nuevo se siguió el mismo proceso hasta que esta vez fue Kurt quien entró para salvar a Braun. Así fueron transcurriendo los minutos, hasta que se llegó a la parte decisiva, donde se produjo una inexplicable DQ para Strowman.

A ver, es entendible que si no hace caso al árbitro, la cosa acabe de esa manera, pero tras ver las actuaciones de los colegiados en combates anteriores, pareció insuficiente esta razón para terminar la lucha. Corbin y el escocés quedaron como ganadores legales de la contienda, lo cual les viene bien, pero dando sensaciones de inferioridad en cuanto a lo moral. Necesitaron combinarse durante la mayor parte de la pelea para obtener ventajas y eso no es positivo para ninguno de ellos, que deberían tener bookeos más contundentes.

Además, por mucho que vencieran en la contienda oficial, en el brawl posterior del post-match fueron ampliamente superados por los faces que quedaron celebrando. La impresión de Braun, es la misma que en la promo de mitad de show, de superioridad, pero estando en una posición lejana a la que merecería por status. Y la de Angle, pues fue aceptable, siempre que este sea su último run, a modo de despedida y pueda poner over a unos heels que necesitan ser más individualistas para convencer, dejándose de escudar el uno en el otro.

Nota del show: 3,5

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