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Categorías WWE

Review NXT TakeOver: Phoenix

Review del show especial de NXT celebrado en Phoenix el fin de semana de Royal Rumble

Mattel Sound Slammers
Review NXT TakeOver: Phoenix
Por Sergio Esteban - PUBLICADO EL 27/01/2019 A LAS 13:15

Campeonatos por pareja de NXT.

The Undisputed Era (Roderick Strong y Kyle O´Reilly) (c) vs. War Raiders (Hanson y Rowe).

Buen comienzo de show, siguiendo la línea que venían manteniendo los combates por parejas de los últimos TakeOvers. Desde los primeros minutos se transmitió la intensidad necesaria, con la espectacular entrada de los War Raiders y la actitud de UE, que pasaron a golpear a los retadores de manera frenética, incluso antes de que sonase la campana. Y, a partir de ese momento, un match muy entretenido, que comenzó con movimientos combinados y acciones muy pensadas y lógicas, para ir dejando espacio a secuencias más visuales a medida que pasaban los minutos y los oponentes se iban cansando. Se mantuvo un ritmo más que aceptable, que pocas veces decayó y se vendió muy bien a todos los componentes de la lucha, cada uno en su papel.

Los más destacados fueron, obviamente, los nuevos monarcas de la división. Dieron una clase de como transmitir fuerza y brutalidad en sus acciones, pero hicieron cosas que sorprendieron al público. Hanson es un tipo de gran tamaño, pero con una agilidad bestial y dejó boquiabierto a más de uno con sus acrobacias, que se sintieron naturales, estuvieron bien introducidas en el desarrollo de la pelea y fueron contundentes. Mientras que Rowe, que supuestamente es la parte más habilidosa del conjunto, se encargó de realizar algunas acciones powerhouse de mérito, demostrando que en cuanto a fuerza bruta, no se queda rezagado respecto de su compañero. Luego también explotaron sus características propias más evidentes y dejaron, en definitiva, una performance muy completa que los consagra con credibilidad.

Strong y O´Reilly, por su parte, tampoco quedaron mal. Estuvieron activos durante todo el combate, siendo bastante resistentes ante la potencia de sus adversarios y tratando de obtener ventajas mediante la velocidad y los ataques de larga distancia. Lucieron bien en la parte defensiva, aguantando el físico de Hanson y Rowe y la retención pareció posible durante muchos minutos, ya que consiguieron igualar fuerzas y tener una ofensiva decente.

En conclusión, un enfrentamiento divertido, con alternativas, con emoción y nearfalls creíbles en la parte final y que genera el cambio de campeones, que es más coherente en la continuidad de NXT. Esperaba que ese traspaso de poder se produjera más adelante, porque creo que aún no van a subir los chicos de Undisputed Era, pero aunque ese sea el siguiente paso en sus carreras, aún pueden querer cobrar su venganza el fin de semana de WrestleMania y que se apuntale aún así más el reinado de War Raiders, dándoles el triunfo final sobre UE en el próximo TakeOver. Pero bueno, eso es especular con el futuro y tanto unos como otros, están en la posición que deberían estar.

Nota: 8

Matt Riddle vs. Kassius Ohno.

Lucha aceptable en cuanto a nivel, pero con poca emoción y en la que no se explotó el drama como debería. Parecía bastante claro el resultado desde el principio, por lo que podrían haber vendido algo sorprendente, en vez de estructurar el combate de manera clásica, con unas fases de dominio muy marcadas y unos spots que tampoco elevaron demasiado el nivel para ser un TakeOver. Faltó algo de espectacularidad, pero resolvieron la papeleta dignamente, con ejecuciones básicas y efectivas que no dejaron un gran sabor de boca, pero tampoco malo.

Tras unos primeros ataques de Matt, de modo incontenible, la siguiente parte de la contienda fue controlada claramente por Kassius Ohno. Le dió la vuelta a la desventaja inicial y comenzó un dominio sólido. El veterano se encargó de martirizar por algunos minutos consecutivos a su oponente, queriendo dar sensación de contundencia, pero sin llegar a lograr nada reseñable. Se fundamentó en la intensidad, en los golpes y en la agresividad, pero sin darle un giro de tuerca a su ofensiva común para desplegar algo especial en el PPV.

Mediada la lucha, Riddle reaccionó y su dominio fue más dinámico, pero tampoco se salió de la norma general de lo que son sus actuaciones. Cuando se puso serio se mostró superior y dió la sensación de que los primeros minutos de la pelea solo fueron relleno para alargar lo inevitable. Matt ganó con solvencia y facilidad cuando se lo propuso y lo único bueno con esto es que afianza a su personaje, que debe pasar de Ohno a otra rivalidad más importante. Kassius se ha quejado de ser ninguneado para promocionar a otras estrellas recién llegadas, pero pedir clemencia ante Riddle o no tener mucha resistencia ante su contrincante, tampoco avala sus palabras, que no convencen a nadie. Su posición es la que es y, bueno, bastante que no fue humillado como en el PPV previo.

En cuanto a Matt, pues necesita un rival con más status, porque luchas largas ante un enemigo inferior no le benefician demasiado, por mucho que las gane con contundencia. Por cierto, en la memoria se quedarán detalles nimios, que no deberían ser llamativos en el global de la contienda, pero lo fueron. Alguno involuntario como el sangrado bucal de Riddle y otros provocados, como la mordedura del dedo del pie de Ohno a su enemigo, por ir descalzo. Son pequeñas cosas distintas, que si aportan y que suman puntos.

Nota: 6

Campeonato norteamericano de NXT.

Ricochet (c) vs. Johnny Gargano.

Sensaciones agridulces las que me dejó este combate, que ejemplificó perfectamente la eterna discusión que suele haber en combates de un estilo indy muy marcado. Fue una contienda basada en el spot, llevada a su máxima expresión. Y fue tan espectacular y llamativo el compendio de acciones vistosas que se dieron, plenas de agilidad, riesgo y extraordinarias ejecuciones, como notable la falta de psicología y storytelling de la lucha, en algunos momentos hasta con un selling dudoso que hacía al espectador salirse del combate.

El inicio fue vistoso en cuanto a movimientos, pero lento, con pausas y un ritmo muy marcado que podrían haber dado paso a un enfrentamiento muy completo. Sin embargo, una vez pasados esos compases iniciales, la historia se detuvo. Parecían dos hombres que no tenían nada que ver, que no tenían ninguna relación de odio entre ellos y que atacaban por atacar, sin un hilo coherente al que seguir. El público se enfrió un poco y la impresión fue de que sobró toda la parte intermedia de la pelea, que no aportó nada y dejó al descubierto muchas carencias a la hora de contar la película que se estaba desarrollando. Ese vacío intentó ser subsanado por Gargano, pero no lo consiguió realmente en ningún momento y Ricochet, pues se limitaba simplemente a golpear o ser golpeado sin transmitir ninguna emoción y sin contar nada.

Pero aquí es donde todo se dió la vuelta. En el momento en el que cubrieron esa fase intermedia y supieron que se acercaba el desenlace, pudieron dar vía libre a sus spots y a todo lo que llevaban dentro. Y el resultado fue increíble, como es costumbre. Acciones atléticas maravillosas, ataques y contraataques efectivos, movimientos vistosos y una magnífica explosión de todas las cualidades que ambos poseen. La grada reaccionó convenientemente, se metió en el frenesí final y entonces no sobraba nada. Nadie quería que eso acabase, pero siento que deberían haber recortado la parte anterior (ya que no la podían hacer mejor) para ampliar esta. En definitiva, que se pasó de la nada al todo y las sensaciones que quedan en conjunto son contrapuestas, dejando a los dos como grandes entertainers en cuanto a agilidad y movimientos y no tan buenos en todo lo que rodea a esas ejecuciones y que forma parte más de la actuación.

En cuanto al desenlace, pues me alegro que Johnny tenga un reinado, pero el título intermedio se le queda corto y debería haber poseído el global de la marca amarilla. Además, este no es el momento adecuado, como heel que no es odiado, pero tampoco querido al nivel que fue la temporada pasada, tras su cambio de carácter. Es agradable ver esta recompensa por su trayectoria, pero algo anticlimática por no haber aprovechado los mejores escenarios posibles, ni ser el trofeo máximo, que es el que hubiera merecido. Ricochet, por su parte, pues hubiera logrado una gran retención ante un prestigioso rival, pero tampoco es que su status se vea especialmente debilitado tras esta derrota.

Nota: 6,5

Campeonato femenino de NXT.

Shayna Baszler (c) vs. Bianca Belair.

Al igual que el combte anterior, este match tuvo cosas positivas y negativas. Sin embargo, en el global, las malas pesaron bastante más y se quedó lejos del nivel del anterior. La más destacada de la lucha me pareció Shayna y eso que no soy muy fan de ella. Realizó una performance convincente, muy sólida en cuanto a resistencia y buscando de forma coherente como debilitar a su enemiga, con un limbwork muy bien planificado. Además, permitió el lucimiento de Bianca en distintas fases de la pelea, para que la face pareciera estar a su altura y que se vendiera una mayor emoción en el desarrollo de la contienda.

Sin embargo, en aspectos de bookeo, su personaje ha comenzado a flaquear de una manera indigna y ha pasado de ser una poderosa campeona a alguien que depende de sus compañeras, aún enfrentándose a una novata que es, teóricamente, bastante inferior a ella. Su finisher quiso ser vendido como devastador ante la incapacidad de Belair para reaccionar a esa sumisión, pero claro, la retadora ya había superado el primero de ellos y estuvo a punto de levantarse del segundo, lo cual tampoco dota a esa sumisión de una potencia implacable.

Bianca no estuvo mal, pero muy lejos de lo exigible para dar un gran combate. Puso empeño e hizo lo necesario para que su actuación fuera suficiente, pero estuvo lejos de sobresalir. Eso sí, contando su inexperiencia y su falta de minutos en posiciones importantes, es comprensible que estuviera nerviosa, errática y, en ocasiones, no supiera muy bien como manejar la lucha. Pero eso no es problema de ella, sino de quien la promociona demasiado rápido habiendo alternativas más seguras en el roster femenino de la marca. Al menos cuenta con el apoyo del público y sus comebacks transmitían emoción, lo cual es un buen inicio para desarrollar a su personaje más. Con el tiempo estará mejor preparada in-ring y si mantiene esa conexión podría dar peleas más completas. Respecto al tema de su pelo, pues quizás todo lo que tiene de vistoso y de interesante para ser utilizado tanto como arma a favor, como en contra, lo tiene de limitante para dejar que pueda ofrecer otras cosas más académicas.

De todos modos, lo que me pareció peor fue el sobrebookeo, que volvió a impregnar los minutos finales. Lo de ver a la árbitro en el suelo tendida durante un largo periodo hasta levantarse justo para favorecer a Shayna, se puede asumir, pero que esta deje de tener el aura de destructora para darle relevancia a Marina y Jessamyn me parece repetitivo y poco adecuado. Perjudica a Baszler, no aporta nada y tampoco es lo suficientemente vistoso el ataque sobre Bianca como para destacar. En fin, un enfrentamiento que no es de suspenso, pero que vuelve a profundizar en una racha mediocre de la división, ya que los combates femeninos en los TO, por una cosa u otra, aún sin ser malos, suelen ser de lo más flojo de la noche.

Nota: 5

Campeonato de NXT.

Tommaso Ciampa (c) vs. Aleister Black.

Buen combate para finalizar la velada, con una historia convincente y una gran performance del campeón. Tommaso estuvo genial como es su costumbre y se adaptó magníficamente a las circunstancias. Físicamente, se sentía un poco a inferior a Black, como así se determinó en los primeros minutos, en los que estuvo un poco huidizo, hasta que pudo llevar a cabo su plan. Y ese no era otro que encontrar la manera de machacar la pierna de Aleister, para que este no pudiera realizar su finisher y la mayoría de su ofensiva, que consta de una multitud de patadas diferentes.

El limbwork fue genial, porque iba salpicando la destrucción de esa extremidad con vaciles y gestos que trataron de implicar a una grada que no estaba demasiado concentrada en la acción que se estaba produciendo. Ciampa empleó la inteligencia al máximo, aunque tuvo momentos de perder el hilo de lo que hacía, como el de la botella de agua y se mantuvo constante, aún viendo como Black resistía. Insistió tanto con el limbwork como con los finishers en la parte final, no desesperándose y consiguiendo una victoria convincente, en un match en el que se mostró más débil que Aleister. Pero en el que supo compensar sus desventajas con calidad y llevando el control en todo momento, en base a la inteligencia y los mil recursos de los que dispone para atacar a un oponente.

Respecto a Black, lo más importante que hay que comentar es su selling. Para mi, no estuvo mal, ya que vendió el dolor, en ciertas ocasiones se le notaba impedido para ejecutar algunas acciones y no se olvidó del daño que había recibido, tomándolo como un factor clave en su comportamiento. Pero también entiendo que es anticlimático ver que después de tanto castigo recibido en un punto fundamental para él, como son las piernas, aún tenía la capacidad para realizar su finisher y otro tipo de patadas.

Me pasó lo mismo que viendo a Seth Rollins, al que se critica mucho por no vender adecuadamente, pero es que si el bookeo te obliga a hacer acciones para levantar al público y te mandan a ejecutar tu finisher, encontrar el compromiso entre selling y ejecución del spot, es casi imposible. A mi, personalmente, no es algo que me moleste demasiado y lo vendió todo aún mejor que Seth, pero sería justo reseñar la misma crítica hacía él (de la cual no tiene culpa). 

No obstante, su bookeo, en cuanto a credibilidad, no fue malo y salió reforzado en la derrota, aguantando varios finishers del psicópata siciliano, soportando el dolor de un limbwork tan importante y siendo temido por el campeón cuando se encontraba en plenitud física. Un combate interesante, digno main event del show, aunque lejos de la saga de Gargano y Ciampa, y que tuvo un resultado coherente, basado en un storytelling muy adecuado que mejoró a los spots que se iban viendo durante el desarrollo de la contienda.

Nota: 8

Valoración global.

Acostumbrados al alto nivel de los shows especiales de la marca amarilla, este evento se quedó un poco por debajo de las expectativas. No es malo, ni mucho menos, y merece una buena nota, pero las comparaciones lo hacen estar en un nivel inferior al usual. Los mejores combates fueron el opener y el main event, con alguna que otra carencia, pero bastante atractivos en general. El Riddle vs Ohno no tuvo emoción y era predecible, sin nada en juego, pero tuvo sus detalles y sus buenas ejecuciones. El femenino estuvo sobrebookeado y Bianca se notó un poco verde, pero cumplió con el mínimo exigible (pese a las indeseadas apariciones) y el campeonato norteamericano es muy difícil de valorar. Para unos será un maravilloso espectáculo atlético, candidato a combate de año. Para otros un spotfest sin sentido y una coreografía que no contaba nada. Así que, como todo el evento en global, no fue ni blanco ni negro, pero en líneas generales predominaron los puntos positivos, respecto de los negativos.

Nota global del show: 6,5

WWE 2K19
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