Utilizamos cookies propias y de terceros para personalizar los anuncios y analizar el tráfico. Además, compartimos esos identificadores y otra información de su dispositivo con nuestros partners de publicidad y análisis web, quienes pueden combinarla con otra información que les haya proporcionado o que hayan recopilado a partir del uso que haya hecho de sus servicios.

Acepto Más información

Categorías WWE
WWE Royal Rumble
WWE Royal Rumble

Review SmackDown Live 1 de enero de 2019

Review del show de esta semana de SmackDown Live

Mattel Sound Slammers
Review SmackDown Live 1 de enero de 2019
Por Sergio Esteban - PUBLICADO EL 02/01/2019 A LAS 17:29

Promo inicial.

Comienzo clásico de show, con una promo informativa, de la cual se encargaron los hombres de New Day. No son directivos, pero ejercen de anfitriones de buena manera, consiguiendo calentar al público con sus risas y chanzas, bastante infantiles, pero efectivas para levantar a la grada. La prohibición médica que se saltaban para comer tortitas, la vestimenta de Big E o el antifaz de Woods, eran tonterías, pero lograron arrancar una sonrisa, sobre todo a los más pequeños. En cuanto al contenido que ofrecieron, nada relevante, más allá de anunciar la participación de los tres en la batalla real, algo que me gusta por la calidad que tienen, pero no me atrae demasiado al ocupar demasiados cupos que podrían ser más sorpresivos.

De todas formas, son unos wrestlers que merecen esa posición y pueden ofrecer cosas interesantes. El tono distendido y divertido de la promo se extendió hasta la fase final de la misma, en la cual pasaron a presentar el combate entre Jeff y Joe, que definiría al último integrante de la batalla a cinco del main event para obtener una oportunidad al título de Bryan. Fue curioso verlos imitando los gestos de entrada de Hardy. Un segmento que podría haber hecho un GM tranquilamente, pero que no molestó por la capacidad que tienen estos chicos para involucrar a los fans en todo lo que hacen.

Jeff Hardy vs. Samoa Joe.

Buen combate, entre dos hombres que prosiguen con su rivalidad, enfrentándose nuevamente, pero con un aliciente en juego, en forma de clasificación para el combate estelar de la noche. Fue un match muy sólido y equilibrado, con igualdad y alternativas, pese a que las fases de dominio fueron bastante largas. La primera parte de la contienda fue controlada por el samoano, en base a ataques contundentes, inteligentes y no solo centrados en castigar al enemigo, sino también en impedir que pudiera realizar sus característicos saltos más adelante. Para ello, incidió en las piernas de Hardy, aunque tampoco este trabajo inicial fue reflejado en los momentos decisivos de la disputa.

Mediada la lucha, Jeff se recuperó y comenzó a llevar la batuta, con su moveset clásico, pero también con una ofensiva centrada en las piernas de Joe, la parte probablemente más débil del samoano. Parecía que Hardy podría triunfar, pero entonces llegó la artimaña definitiva de Samoa, saliendo del ring para evitar un conteo y capturando a su adversario en una sumisión brutal. Ya debería haberle dado la victoria en el instante que subió al ring, pero el árbitro se entretuvo discutiendo con él y Jeff pudo alargar su supervivencia. Sin embargo, el Coquina Clutch final, sobre la lona, dejó semi-inconsciente al pequeño de los Hardy otorgándole la victoria al heel. Un enfrentamiento entretenido, aún sin tener un ritmo muy alto, con ambos bien tratados, ya que tuvieron sus fases de lucimiento y con un resultado que permite a Samoa reforzar un poco más su status. Su finisher pareció más devastador que nunca y Jeff, aunque perdió claramente, tampoco fue humillado, teniendo sus opciones durante la pelea.

Promo de Rusev y Nakamura.

Segmento previsible, pero bien ejecutado y que consiguió su propósito de enganchar a la grada. Rusev no es que sea magnífico al micro, pero cae bastante bien y es querido por tantos malos momentos que ha pasado. Su conexión con los fans es interesante y la grada coreó tanto sus palabras, como su nueva catchphrase, incluyendo USA, tras la expresión Rusev Day. Puede ser algo llamativo, aunque claro, viendo el pasado antiamericano del personaje del búlgaro, es complicado ver esa transición como algo coherente. De todos modos, el público respondió y eso es lo importante.

Lo predecible vino después, en la salida de Nakamura para atacar a traición a su rival. Golpeó al campeón y provocó el conflicto entre RuRu y su mujer, indirectamente. Siempre que hay una fémina en estas lides, suele acabar recibiendo algún mandoble por error. En este caso, un recuperado Rusev, impactó directamente contra Shinsuke, pero Lana, que estaba colgada del cuello del japonés, también cayó al suelo. En ese momento llegó la típica confusión entre la voluntariedad y la preocupación por el estado de su esposa, lo cual terminó por ser aprovechado por el nipón para golpear de nuevo duramente al face y dejarlo, ahora si, como un luchador humillado. Las acciones fueron buenas, las interpretaciones adecuadas y la reacción popular decente. Pero es un segmento visto mil veces y en el cual, el papel de Lana no la hace quedar muy bien.

Primero por parecer un objeto decorativo, a modo de elemento desestabilizador, en vez de una chica más del róster y ser tratada con esmero. Y segundo, por la poca resistencia demostrada por la rusa, ya que en realidad, el único impacto que recibió fue una pequeña caída, desde poca altura, que no era tan grave como para ser vendida así. Por cierto, no sé como podrían justificarlo, pero una vuelta de Aiden sería bastante conveniente para Rusev. Le daría opciones de nuevo a él para salir en pantalla y beneficiaría al búlgaro a la hora de elevar su carisma.

Naomi vs. Sonya Deville.

A priori, el potencial de este enfrentamiento no es malo. Sonya es una luchadora sólida, que podría recibir un impulso cuando defina más su personaje y un duelo con una chica querida y llamativa como Naomi, que también puede aportar cosas, podría ser una buena plataforma. Pero lo que vimos anoche fue una telenovela y pocas conclusiones pueden sacarse de los pocos minutos que duró la batalla. La face no estuvo mal, con ritmo e intensidad, pero la poca longitud del encuentro le benefició para tapar sus carencias.

Mientras, Deville apenas hizo nada. Fue superada por Naomi en primera instancia, resistió esos instantes de castigo y aprovechó la interferencia de su compañera Mandy para desplegar un poderoso ataque que terminó rápidamente el combate. Como match, es insuficiente claramente, pero la importancia del segmento radica en la storyline, en la que el foco se pone sobre Naomi, la propia Rose y Jimmy Uso. La verdad es que es una historia muy de divas, basada en celos, ruptura de una relación amorosa y jugadas a tres bandas, lo cual tiene un público, pero no colabora a que la imagen de las chicas se asocie al wrestling más puro y las cualidades in-ring de cada una.

Lo mejor es que entretienen. Lo peor, que la historia hace aguas por algunos sitios, siendo difícil explicar que se mantenga la alianza entre Sonya y Mandy, por ejemplo, tras los amagos de traición que acabaron por no consumarse. El protagonismo parece que va a ser para la chica rubia, aunque yo preferiría que, por habilidades, se lo llevara la morena. De todas formas, la estética parece primordial, como se vió en esa foto de Mandy con la toalla. Sigo pensando que la foto debería haber sido más comprometedora y ser de Jimmy o incluir al marido de Naomi de alguna manera, porque la provocación de ayer, no implicaba al samoano como culpable de nada, siendo eso algo necesario para que la historia coja vuelo.

Promo de John Cena y Becky Lynch.

La promo es buena, pero por mezclar a John Cena con talentos más jóvenes, por la asociación con Becky y por la reacción de la grada, más que por tener un contenido relevante. Fue una promo bastante vacía e insustancial en la que John hizo un repaso de su pasado, lo que podría ofrecer en el futuro y puso en valor todo lo que le había ocurrido a modo informativo. No tenía ninguna rivalidad, ni ninguna razón para estar ahí, más que llamar la atención de una parte de la audiencia que sintonizaba WWE cuando estaba él. Preguntaba que qué estaba haciendo ahí y muchos en nuestras casas pensamos lo mismo.

Cuando apareció Lynch fue una grata sorpresa. Le provocó y le vaciló con seguridad, aparentando no sentirse inferior a una leyenda como Cena. Es un orgullo y una soberbia bien entendidos y John colaboró con ella, dejando que ella se luciera al dejarle callado en algunos instantes claves. Esa es la mejor noticia de la promo, el proceso de Becky hasta convertirse en tweener (también en el bookeo), capaz de aliarse con faces o heels indistintamente, manteniendo su carácter agresivo y teniendo la importancia suficiente como para ser tratada con esa preferencia.

Respecto a los mexicanos, pues fueron una contraparte adecuada. Ninguno de los dos tienen el status, ni la credibilidad de llegar a hacer sombra a Cena o Becky, pero es interesante ver que aparezcan en segmentos que generan interés en el respetable. Zelina estuvo bien al micro y ensalzó a Andrade como figura de una nueva generación, hiló un discurso bastante coherente, para ser tan inferior a Lynch sobre kayfabe, como es, y consiguió que la grada se interesase por ellos, aunque fuera para abuchear sus palabras. Sin embargo, la actuación de Almas me dió algo de pena. Básicamente, porque no tuvo actuación. Simplemente acompañó a su mánager, cuando debería haber cogido el micro y decir algo convincente. Sus problemas con el inglés lo lastran y esperemos que mejore en ese sentido para poder asentarse definitivamente y dar respuestas directas.

John Cena y Becky Lynch vs. Andrade “Cien” Almas y Zelina Vega.

Buen combate, con un desarrollo lógico y potenciando a quien se debía en cada momento. Las mejores secuencias estuvieron en las interacciones entre los chicos, ya que hubo fases en las que Cena dominaba, pero en otras muchas, el Ídolo tuvo una ofensiva creíble, pausada, coherente y bien ejecutada. No hizo grandes movimientos que fueran demasiado vistosos, pero mostró una solidez reseñable, ante un John que permitió el lucimiento del mexicano. En la parte final, el control recayó en Cena, con sus acciones clásicas, pero bueno, es entendible que en su regreso acabase por encima de un heel como Andrade.

Las chicas no estuvieron mal, pero hubo un mayor desequilibrio entre ambas. De hecho, el ataque más impactante de Zelina fue una patada a John. Vega se defendió bien, pero las sensaciones de suficiencia y seguridad de Lynch eran tan imponentes, que la distancia entre ambas era insalvable. No obstante, lo más sorprendente fue esa vacilada en el post-match, cuando tras haber sido expulsado por su propia compañera del ring, Cena ofreció la mano a la irlandesa y, esta, además de negársela le hizo su taunt típica para reírse de él. Más que la propia victoria, esa superioridad y ese ego de Lynch, no casándose con nadie y yendo por libre, es lo que la puso más over de todo el segmento, redondeando una muy buena noche para ella.

Cena está por encima de todo, se lució, puso over a otros y se divirtió sin demasiadas pretensiones. Andrade, no recibió la cuenta y se mostró combativo, pero acabó pareciendo inferior a John y siendo derrotado en conjunto, lo cual no mejora en nada su situación dentro de la jerarquía de SmackDown. Y Zelina, pues fue la sacrificada, algo que le tocaba hacer en buena lógica. Tampoco es que fuera muy grave su derrota, porque estaba rodeada de gente de bastante nivel, así que viendo las opciones posibles, su derrota era lo menos inconveniente.

Promo de The Miz y Shane McMahon.

Es bastante triste ver a Mizanin relegado a una promo tan cutre en backstage, sin ninguna rivalidad y desaprovechando su talento en alabanzas a Shane McMahon. Aún así, supo mantener el interés en lo que decía y estoy de acuerdo en su discurso, acerca de que los equipos, además de serlo oficialmente, para ser vistosos deben compartir música o vestimentas que los identifiquen. Pero todo ello es demasiado pobre para un hombre con el potencial de The Miz. Su obsesión con Shane raya lo enfermizo y esperemos que encuentren una salida digna, antes de enredar más las cosas y perjudicar a Miz sobremanera. Su turn parece gradual y McMahon ya va dando signos de cansarse de estas historias. Para hacer buena una storyline hay que dar giros y no estancar la situación. Este guion lo están cociendo a fuego lento, pero esperemos que no se acabe por enfriar la cosa hasta el punto en el que Miz deje de ocasionar reacciones. Y también sería deseable que Shane no ocupara demasiado el foco en el show, pero claro, eso hay que asumir que no va a suceder. Al menos, su interacción previa con Vince y Styles, queriendo vengar a su padre, fue más atractiva.

Promo de Asuka y Triple H.

La aparición de Triple H en el show azul está tan desubicada como la de Shane en Raw. Se supone que son marcas diferentes y que, aunque la directiva sea unitaria, los responsables tienen que hacerse cargo de su parcela. No es que el Hunter estuviera mal, pero tener a la familia siempre presente en todos los shows, puede saturar a medida que vaya pasando el tiempo. De Asuka, me pareció muy mal su tono de voz. Comprendo que en discursos ante el público, por su dificultad con el idioma, la hagan gritar para sonar más convincente. No es que me guste, pero tiene una razón de ser. Lo que me resulta un poco menos comprensible es la causa por la cual también habla así en los pasillos del estadio, cuando HHH le está preguntando algo de un modo sosegado y sin alteración. Sus frases fueron cortas y sencillas, como siempre, pero me sobró ese tono que a veces roza la ridiculez, por lo forzado que está. A partir de ahí, pues ni Charlotte, ni Becky, ni Carmella, destacaron demasiado. Una frase simple de cada una para decir que ellas serían las retadoras indicadas para el título de la nipona, miradas de desaprobación de unas a otras, suficiencia, y decisión final de Triple H (en algo que se supone que no tiene competencias), que se tomará más adelante.

Combate para definir al retador por el título de WWE.

AJ Styles vs. Mustafá Alí vs. Rey Mysterio vs. Randy Orton vs. Samoa Joe.

Combate divertido, impredecible, con momentos de calidad, que permitió lucirse a todo el mundo y que dejó un buen sabor de boca para cerrar el show. Quizás hubiera sido mejor que lo hubieran hecho en formato eliminatorio o que hubiese durado más, pero fue un match con muchas alternativas, buenas secuencias y emocionante. Tras unos primeros minutos de tanteo, dominados por un AJ bastante agresivo, todo se volvió un caos, en el cual unos iban entrando y otros saliendo, haciendo spots consecutivos y manteniendo el ritmo de buena manera.

Lo bueno es que hubo limpieza en el sentido de que en la mayor parte de la lucha, combatían un par de hombres, pudiendo observarse bien las acciones que se producían, pero eso le quita algo de credibilidad por los tiempos que los wrestlers inactivos se mantenían fuera del cuadrilátero. Tampoco hubo demasiados movimientos combinados, pero aún así, si que fue un match atractivo y que cumplió con las expectativas.

Mustafá y Mysterio cumplieron una función parecida. Ataques aéreos, ofensiva vistosa y secuencias entre ellos en las que se acoplaron muy bien. Rey vuelve a confirmar su buen estado de forma, ejecutando lances decisivos y siendo un puntal fundamental de la contienda, mientras que Alí no desmereció para nada, siendo uno más y mezclándose con main eventers con una sorprendente actitud, al igual que hizo frente a Bryan.

Joe no estuvo mal y, aunque no tuvo demasiado protagonismo en la fase final, ejerció de bestia heel potente, poderosa y a la que es difícil vencer. Tras el triunfo ante Hardy, no fue una mala noche para él, pese a no llevarse la chance por el cinturón. Orton me sorprendió, ya que fue el derrotado directo. Bueno, eso es responsabilidad de los guionistas, pero Joe o Alí parecían opciones más probables a llevarse el conteo. Su actuación no fue tampoco mala y lució peligroso. Pero el ser el sacrificado es una buena noticia, ya que con su prestigio, una derrota así no le afecta tanto, puede poner over a otros y hay un motivo para que se enfade con Styles.

Y AJ, pues fue el gran protagonista. Tras el segmento del comienzo del show en el que se mostró muy seguro ante los McMahon, aquí aprovechó sus opciones, luchó sólidamente y venció con merecimientos, ante enemigos de bastante nivel. Volverá a vérselas ante Daniel, cosa que tampoco me parece mal, ya que pueden ofrecer más y su rivalidad no está quemada. Hubiera sido positivo verlo en la batalla real y dar opciones a otros, pero un Bryan vs Styles es un match más que digno para todo un Royal Rumble.

Nota del show: 6

En otras noticias:
WWE 2K19
Solowrestling.com 2004 - 2019 Politica de Cookies Politica de privacidad Condiciones de uso