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Review Monday Night Raw 17 de diciembre de 2018

Review del show de esta semana de Monday Night Raw

Mattel Sound Slammers
Review Monday Night Raw 17 de diciembre de 2018
Por Sergio Esteban - PUBLICADO EL 19/12/2018 A LAS 02:21

Promo inicial.

Inicio muy del estilo americano en cuanto a contenido, pero que no terminó de vender bien la idea que quería transmitir. En un principio, la presencia de la familia McMahon, en el ring, pareció un acto de reconocimiento de errores, de asumir responsabilidades y de darse cuenta de que algo no funciona en Raw, haciendo un acto de constricción y diciendo que el show necesita cambios. Es algo evidente y honra a los McMahon tomar la palabra para que pidan disculpas por su forma de hacer las cosas. Pero si miramos bien, nada más lejos de la realidad. Vince se quitó de responsabilidad cuando él es el máximo dirigente, volcando parcialmente los abucheos en la siguiente generación de la familia y totalmente en Corbin, cuando este apareció al final de la promo.

El discurso fue demasiado populista y tratando de disfrazar la realidad, presentándose a si mismo como la solución, cuando él es parte fundamental del problema. El público, manso como ninguno, fue dirigido hacia donde la demogogia de McMahon quería ir y volcó su frustración sobre un Baron, que pasó a ser el blanco de las iras, siendo tachado como el culpable de la situación del show rojo, algo tan injusto como bochornoso, ya que él ha sido de lo poco salvable del show semana tras semana. Diría que el público estuvo bien, reaccionando con fuerza a la promo, pero claro, después de tantas quejas vertidas sobre Vince, actuar así con él, es cuanto menos incoherente.

Y respecto al contenido de lo escuchado, pues todo son buenas ideas, buenos deseos y ganas de trabajar para relanzar el show, pero el movimiento se demuestra andando, con hechos más que con palabras. Y esos cambios pregonados a los cuatro vientos deben ser refrendados sobre la lona, no quedarse en mera palabrería para convencer a una audiencia sumisa y ser plasmados realmente, no ser una simple anécdota de transición que se olvide en unos días.

Kurt Angle, Bobby Roode, Chad Gable y Apollo Crews vs. Baron Corbin.

Tras un discurso como el de los McMahon, la parte heel se la tenía que llevar una víctima propiciatoria y el indicado era Baron Corbin. Es algo poco comprensible fuera del kayfabe, pero siguiendo la línea argumental del show, es coherente que reciba por fin su merecido y la gente reaccionó de buena manera al castigo que sufrió. Y es que lo que parecía una oportunidad de recuperar su trabajo, en un enfrentamiento directo contra Angle, se convirtió en una encerrona de las que él había abusado durante su periodo de mandato. La autoridad ejerció de face en este caso y obstaculizó la victoria de Baron, no solo mandando arbitrar a Heath Slater, sino poniéndole al antiguo GM un muro infranqueable delante, en el cual tendría que enfrentar a 4 hombres.

Es cierto que ninguno de ellos tiene una relevancia especial en el show, ni siquiera los campeones por parejas, pero son wrestlers interesantes y que parece que van a tener un crecimiento en las próximas semanas. El match fue una humillación más que otra cosa. Se permitió que todos los faces golpearan a Baron en conjunto, se dejó que Slater actuara como quisiese, se pactó un combate sin descalificación en medio de la contienda, cambiando las reglas para que pudieran golpear a Baron con sillas, con total impunidad… vamos, un compendio de todas las trampas empleadas estos meses por Corbin, que se volvieron contra él e hicieron el deleite de la grada. En definitiva, un combate de exhibición en el cual nadie quedó ni demasiado bien, ni demasiado mal.

Los faces salieron como triunfadores, pero la ventaja era tal, que el mérito de ese triunfo era bastante bajo. Lo mejor para ellos es estar en una historia relativamente importante y con una presencia llamativa en el opener del show. Y esa importancia relativa es la que también hace que Baron Corbin no salga excesivamente perjudicado. Fue humillado en el segmento y ampliamente superado, pero en condiciones extremadamente negativas y manteniéndolo en el foco del programa, con un papel destacado, aunque no haya sido con una performance agradable para él, que se coronó con la ruptura de una mesa tras el Olympic Slam en el post-match.

Finn Bálor vs. Dolph Ziggler.

Buen combate, mejor de lo que es la rivalidad que se está construyendo en torno a los tres personajes implicados. El público estuvo bastante metido y hubo buenas alternativas, con un Ziggler destacando en el selling, como siempre, y un Bálor dando velocidad al match, sacando a relucir un buen repertorio de ataques con un ritmo más que aceptable. Cada uno tuvo sus opciones y durante la primera mitad de la lucha, se vieron secuencias muy correctas y que conseguían transmitir lo que ambos querían, una pelea de nivel y una historia con sentido.

Sin embargo, la segunda parte de la pelea estuvo más orientada hacia el desarrollo de la storyline, con la adición de Drew como factor desequilibrante. Apareció para cobrarse su venganza con los dos y, aunque en un primer término fue repelido por los combatientes oficiales de la contienda, acabó por interferir de forma decisiva provocando la descalificación. Poco importó a quien le dió la victoria, porque su ofensiva era contra los dos y el objetivo era causar daño, infundiendo miedo y empleando sus armas más violentas contra sus enemigos. Y lo logró, quedando reinante en el segmento, superior a Dolph y Finn, y pareciendo esa bestia sin sentimientos capaz de arrasar a cualquiera cuando está enfurecido. Así es como hay que vender al personaje del escocés y me parece muy correcta su actuación.

Finn y Dolph, también tienen sus momentos de lucimiento, pero tienen que servir como plataforma para impulsar a Drew y dieron un duelo atractivo, que se quedó un poco a medias por las circunstancias que lo rodearon, pero que cumplió con su cometido perfectamente. Lo único malo que veo es la sensación de que a toda esta historia a tres bandas le falta algo para terminar de dar un salto a otro nivel. Alguna promo diferencial, algo en juego o un chispazo diferente que aporte algo nuevo, porque parece que siempre es lo mismo, cuando en realidad no son cosas demasiado repetidas.

Campeonato Intercontinental.

Dean Ambrose (c) vs. Tyler Breeze.

La promo de Dean no es mala, pero tras lo visto en TLC, resultó un poco incómoda su presencia. Recibió abucheos y se metió con Rollins, además de faltar al respeto al público, pero tampoco aportó demasiado. Dijo que Seth había perdido los dos cinturones que tenía, que les ha fallado a todos y se centró en él para lanzarle mil improperios. Pero Seth no salió a hacerle frente y no hubo interacción entre ambos, lo cual bajó los ánimos respecto a la negatividad que arrastraban desde el domingo. Quizás en promos de este estilo Ambrose debería olvidarse de Seth y centrarse más en él mismo, generando odio sin atacar a la figura del face.

Ante la ausencia de Rollins en ese momento, Dean llevó a cabo el clásico recurso de WWE para tratar de dar lustre a un título, que funciona solo a veces. Un reto abierto al que respondió Tyler Breeze. Y la lucha, sin ser mala, fue mucho menos de lo que podría haber sido. Un espectáculo previsible, en el que Tyler dominó en gran parte, pero en el que estaba condenado a perder. Y lo hizo de una forma muy fría, con un finisher anticlimático que no dió muy buenas sensaciones. Ambrose venció a un rival netamente inferior, pero tras ser superado en la mayoría del combate, mientras que Breeze lució bien en el desarrollo de la lucha, pero la contundencia de su derrota fue manifiesta y quedó como un enemigo poco resistente, ágil y dinámico cuando Dean le dejó, pero débil a la hora de la verdad.

Y si previsible fue lo que sucedió en el match, lo que ocurrió después, con Seth “sorprendiendo” a Dean al mostrarse como uno de sus acompañantes enmascarados, lo fue aún más. Creo que todo el estadio y toda la gente en sus casas sabía donde estaba exactamente Rollins cuando sonó su música y cuando algo que tiene que impactar, no sorprende a nadie, pues pierde casi la totalidad de su sentido.

Anuncios de ascensos.

Me gusta que los luchadores evolucionen. Que haya aire fresco en las diferentes escenas de los shows. Que haya nuevas combinaciones y que se les den opciones de destacar a todos los talentos que lo merezcan. No voy a quejarme de algo que creo que es necesario para mantener vivo al espectáculo. Pero no me parece correcta la forma de enfocar la situación. Y es que estos ascensos, más que obedecer a un plan programado en el cual se puedan explotar al máximo a esos wrestlers, parece una medida desesperada para que la audiencia vea que la directiva ofrece cambios. Y el problema es para ellos, porque el problema del show es estructural. Talento hay de sobra en el show y están quemados por malos bookeos, así que meter a gente nueva sin planes, es pan para hoy y hambre para mañana.

Y tienen calidad todos, claro que sí, pero también la tienen Sanity, No Way Jose o las Ilconics, por poner un ejemplo, y están por ahí dando tumbos por una mala programación de sus ascensos y haber subido sin sentido ni necesidad al roster principal. Ojalá triunfen la mayoría de ellos, pero como concepto, intercambiar unas fichas por otras, sin atajar de raíz el fallo, es un error garrafal. Además, también se promocionaron los retornos de Sami y Owens, que opacaron a los talentos provenientes de NXT, por la importancia que tienen. Con los canadienses, se hubiera despertado la suficiente atención, siendo innecesario anunciar a 6 wrestlers de NXT de una tacada, de los que algunos no serán ni recordados por los fans en tres días. En fin, una solución que me parece incorrecta y que debería haberse llevado de otra forma. Yo, personalmente, hubiera esperado hasta con Zayn y KO, para sacarlos como cupos sorpresas en la batalla real, pero las prisas no son buenas y la desesperación de la directiva por regenerar el show es excesiva.

Promo de Bobby Lashley y Elias.

En un inicio pareció llamativa la imitación de Lio Rush y Bobby Lashley a Elias. No tienen sus dotes cantautoras, pero la parsimonia de Lio al hablar y el tono empleado por Bobby parecían interesantes. Nada más lejos de la realidad, porque el segmento se fue desinflando a un ritmo vertiginoso, causando los abucheos de la grada, más por aburrimiento que por las palabras odiosas de Rush. Se repitió el esquema de siempre con Lashley mostrando su poderío físico en distintas poses, mientras era alabado por su escudero. Todo ello aderezado con el taunt mostrando el trasero, algo que parece que no puede faltar en ninguna performance de Bobby. Los fans abucheaban, por lo que se puede decir que los heels consiguieron su objetivo, pero muchos lo harían de protesta, ante la poca originalidad del segmento que estaban viendo.

En esas salió a escena Elias y le dió el guitarrazo que muchos esperábamos para acabar con el despropósito. Sencillo y efectivo, aunque algo pobre en cuanto a la venta de odio que debería haberse producido. Y es que Bobby salió del ring (a destiempo, por cierto) y regresó con pocas ganas de batallar. Se supone que tras el golpe contundente de Elias, debería haber estado muy molesto e intentar perseguir a su enemigo, más aún teniendo a Lio a su lado como compinche, pero lejos de eso se quedó mirando tranquilamente a The Drifter, mientras este se iba tan campante entre aplausos por la rampa. Una historia fría, con uno de los hombres que más reacciones genera en la actualidad. Sorprendente, pero cierto. A ver si le dan a Elias un oponente con el que pueda explotar mejor un personaje como el suyo, cada vez más atractivo y creciente en popularidad.

Fatal 4-way por el number one contender a los campeonatos por pareja de Raw.

B-Team (Bo Dallas y Curtis Axel) vs. Lucha House Party (Kalisto y Lince Dorado) vs. Revival (Dash Wilder y Scott Dawson) vs. AoP (Akam y Rezar).

Combate decente, pero muy penalizado por la situación que lleva tiempo arrastrando la división por parejas. Y es que los tags no consiguen enganchar a la grada, inmersos en una crisis que ha llevado al sector de los equipos de Raw a una de las peores crisis que se recuerdan. Y eso que se vieron acciones espectaculares, sobre todo por los spots de los mexicanos y también hubo alternativas e impredecibilidad hasta los compases finales. Pero a poca gente interesa lo que sucedió y es una lástima ver como los esfuerzos de estos wrestlers caen en saco roto por un trato creativo tan discutible.

LHP gustan con sus acrobacias, llaman la atención y aportan cosas diferentes, pero la imagen de tramposos al ganar siempre con sus reglas en ventaja y esas carracas que hasta molestan cuando Gran Metalik las hace sonar, provocan que a la audiencia le cueste darle su apoyo total. B-Team han ido perdiendo fuelle desde que fueron campeones y ahora están degradados casi hasta el punto de parecer jobbers, por lo que no pueden ser tomados muy en serio. La actuación de Axel, pese a todo, no fue mala, mejor que la de un Dallas que abusó del roll-up en exceso en la parte final de la lucha, pareciendo hasta un luchador carente de otros recursos, cuando no lo es.

AoP, pues pueden seguir la senda de Axel y Bo, porque parece que ahora serán relegados a un segundo plano, cuando no debería ser así. Deberían construir un gimmick demoledor, pero bien, sin la ayuda de nadie y destacando ellos. Sin embargo, anoche ni se lucieron entre tanto barullo. Y Revival, pues que decir de ellos, que tienen calidad, que su fluidez, sus combinaciones y su finisher son vistosos, que merecen esta oportunidad que se les presenta… Todo muy bien, pero cuando vienen de bookeos tan paupérrimos como los que han tenido en estas semanas previas, creo que necesitarían algo más de trabajo para recuperar algo de credibilidad y haberse puesto más over antes de ganarse una oportunidad titular, a la que llegarán con la sombra de la mediocridad encima.

Promo de Seth Rollins y Baron Corbin.

Seth Rollins comenzó reconociendo que la pelea de la noche anterior fue un desastre. Pero en vez de seguir con una promo realista y explicar las cosas como son, fue orientando su discurso hacía el kayfabe y dijo que la responsabilidad fue de Ambrose, por meterse en su cabeza, llevárselo a su terreno y desconcentrarlo. Eso sería motivo para perder, en teoría, pero no para haber dado una mala lucha. Y es que, además, la lucha no es que fuera mala de por sí, y ellos pusieron lo mejor que tuvieron para intentar subsanar la herida que estaba abriendo la reacción de la grada, que era más que notoria. No obstante, parece que Dean y Seth separarán sus caminos a medio plazo o, al menos, se compaginará la rivalidad del arquitecto contra el lunático, con otra en la que se incluye a Baron Corbin. El ex-GM hizo otra promo sin demasiada coherencia, acusando de sus males a Rollins, como si este con sus palabras, hubiera originado todo lo negativo que le ha sucedido a Baron esta semana. Seth se enfadó con él y terminó por golpearle, en lo que fue la mejor parte sin dudas de esa franja del show. Veremos hacia donde se dirige esta historia en las próximas semanas.

Promo de Ronda Rousey.

Buena promo de Ronda, sabiendo manejar los tiempos, dejando al público expresarse tras sus palabras de provocación e hilando un discurso coherente y bien armado. Habló de sus metas, de sus objetivos, de lo que debe ser una buena campeona y mostró liderazgo, aunque es cierto que se centró más en las indirectas a las chicas de SD que en hablar de su reinado en Raw. No hay nadie a su nivel y tras despachar a Nia, propuso una oportunidad a quien quisiera retarla, algo que acabó en un gauntlet match pactado por Stephanie para el final del show. Esa suficiencia acentúa las diferencias existentes en cuanto al status de las chicas en Raw y dejan claro que los pensamientos de Rousey giran en torno a Becky y Charlotte, en una rivalidad que se está llevando en la distancia, pero que parece destinada a terminar en un evento grande con todo el foco sobre ellas.

Hasta ese momento, Ronda tendrá que ir superando pruebas secundarias, pero que le permitirán crecer en su adaptación al wrestling, algo que ya está consiguiendo con nota en su nivel in-ring, y que poco a poco, también va mejorando a la hora de transmitir ideas y vender eventos con un micro en la mano. Ayer estuvo bien, ocasionó la respuesta que quería justificando sus acciones en TLC y dejó la sensación de que puede realizar buenas actuaciones siempre y cuando el guion no le haga salirse demasiado de la personalidad clásica que siempre la ha acompañado. Progresa adecuadamente, como dije en el PPV y creo que va consolidando todo el potencial que muchos veían en ella.

Gauntlet match por el number one contender al campeonato femenino de Raw.

Bayley vs. Alicia Fox vs. Dana Brooke vs. Mickie James vs. Ember Moon vs. Natalya vs. Ruby Riott vs. Sasha Banks.

Combate largo, digno main event del show, pero que en ciertos momentos se hizo demasiado largo, con transiciones lentas y con instantes muertos, que dieron una fluidez muy mejorable al global de la lucha. Aún así, todas rindieron a la altura, no se vieron botches demasiado notables, aunque es lógico que haya errores en un match de casi una hora y se potenció la imagen de las luchadoras debidas, aunque no se redondearon bien todas las opciones.

Por empezar por las menos agraciadas, hay que reseñar a las que no ganaron ningún combate. La peor de todas, por la corta duración de su actuación y porque tenía enfrente a una enemiga disminuida por el cansancio fue Dana. Es lógica esa posición, pero su performance pudo haber durado un poquito más para no dejarla como una rival tan inferior. Alicia tuvo algunos minutos decentes ante Bayley al principio y consiguió debilitarla, pero tampoco se puede decir que tuviera una actuación muy destacada. Ruby culminó su semana horrible frente a Natalya, confirmando la humillación del PPV y mostrándose netamente inferior a ella. Tuvo sus opciones, pero cayó de forma clara, saliendo tras ella y con un roll-up. Y Sasha, pues perdió ante una luchadora que venía de dos peleas previas y por sumisión, quedándose con parte del foco por ser la última en salir, pero no pudiendo alcanzar la gloria y quedando bastante tocada tras la derrota.

Ember y Mickie me gustaron, hicieron un buen trabajo, lucieron bien y ganaron un combate, lo cual no las deja mal. Quizás Moon debería haber presentado más batalla ante Nattie, ya que pareció que podría haber llegado más lejos, estaba siendo apoyada y no fue derrotada de una manera demasiado contundente. Tuvo protección, pero una eliminación más rápida de lo que debería haber ocurrido. Bayley estuvo bien, vendiendo el cansancio y siendo la gran protagonista de la primera parte de la pelea. Lejos del triunfo, por salir la primera, pero luciendo a buen nivel. No ganó a adversarias de gran nivel, pero si que demostró que sigue en buena forma, para cuando confíen en ella.

Y Natalya, pues ganó con solvencia, dominando sus luchas y con una potencia cada vez mayor, ya que se iba creciendo a medida que pasaban los minutos. Es poco creíble ver a la canadiense con el status actual que tiene, pero tras la rivalidad con Riott Squad, con su padre de por medio y las ganas, por amistad, que tiene Ronda de enfrentarse a ella, parece una opción sólida para dar un buen enfrentamiento de transición.

Nota del show: 4,5

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