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Review SmackDown Live 11 de diciembre de 2018

Review del show de esta semana de SmackDown Live

Mattel Sound Slammers
Review SmackDown Live 11 de diciembre de 2018
Por Sergio Esteban - PUBLICADO EL 12/12/2018 A LAS 18:02

WWE.com

Promo inicial.

Es muy complicado para alguien como yo dar un punto de vista objetivo acerca de la promo de Daniel Bryan. Mi formación, mi trabajo fuera de las crónicas de wrestling y gran parte de mi vida gira en torno a la protección medioambiental y es un tema con el que tengo un gran compromiso, por lo tanto me resulta casi imposible abuchear el discurso de Daniel Bryan en contra del consumismo y a favor de un desarrollo sostenible. Entiendo que es algo que no viene muy al caso en un show de lucha libre y que la forma de enfocarlo, insultando a la grada por ser los malos de la película, según él, son unos matices muy heels. De hecho, consiguió generar esa reacción, incidiendo sobre la poca moral de las actividades de la ciudad. Pero mirando palabra por palabra, sin el sentido emocional, creo que lleva razón en todo, excepto en lo de culpar a la ciudadanía presente en el estadio de todos los males referentes al medio ambiente.

Tras descargar su ira contra los fans, apareció Alí, el cual retó a Bryan a un match que este rechazó. Era un poco raro, ya que se había anunciado la lucha con anterioridad, pero había que vestir las cosas de una manera atractiva y me gustó como se presentó a Mustafá. Podrían haber usado el recurso fácil del ninguneo, ya que es una superestrella de un show secundario, face, y que nunca ha sido campeón, pero Daniel lejos de humillarlo, ensalzó su figura, puso en valor su categoría al decir que se veía reflejado en él y lo provocó, pero siempre desde el respeto. Y si, el hecho de que Alí fuera considerado por Bryan para luchar por tener una camioneta, es una justificación muy débil, pero la gente quería acción tras las palabras del campeón de WWE y poco importaba la coherencia, ya que el público ya estaba encendido contra el barbudo. Se dedicaron a trollear en la parte final, pero se generó la reacción adecuada.

Daniel Bryan vs. Mustafá Alí.

Muy buen combate, aunque con algunas pegas, sobre todo por la forma de presentarlo a la audiencia. La duración del match no fue excesiva, cuando podría haber sido más largo y los cortes comerciales molestaron más que de costumbre, ya que nos perdimos cosas interesantes como el típico Spanish Fly de Alí. Sin embargo, el bookeo estuvo bastante bien. Bryan dominó con solvencia la mayoría del combate, con intensidad y un buen ritmo, pero sin caer en la ofensiva fácil, basada en spots espectaculares. Podría haberlo hecho, pero cedió ese foco a su rival, para que en sus comebacks ejecutara esos vuelos y esas acrobacias que le hacen destacar. Él se centró en ganar mediante la solidez y haciendo daño donde debía, con un limbwork claro en la fase final sobre la pierna izquierda de su oponente, algo muy coherente con el finisher que terminó aplicando y que le dió a la postre la victoria.

Mustafá, por su parte, también demostró su calidad, con sus piruetas características, pero también demostrando profundidad, en base a las patadas clásicas de su arsenal o a un selling más que decente cuando le tocaba encajar el castigo del campeón. Nunca tuvo opciones reales de ganar a Daniel, pero logró poner a la grada de su lado, en su papel de underdog y dió pinceladas de su calidad en un escenario grande, con mayor presión de la que usualmente tiene en el show morado. Al final, resultado tan obvio como necesario. Un triunfo de Alí hubiera perjudicado mucho a DB, así que es normal que se diera este desenlace y Mustafá, también debe estar contento, por lucir a un gran nivel y tener esta exposición. Bryan refresca un poco su personaje con un rival sorpresivo y demuestra que se adapta a las circunstancias, reforzando de paso su gimmick violento con un post-match en el que se cebó con el árabe. Por lo tanto, un buen enfrentamiento, que pudo haberse explotado mejor, pero que es un buen experimento, a tener en cuenta para el futuro.

Promo de New Day, The Bar y The Usos.

Es muy complicado bailar en la delgada línea que limita lo cómico de lo absurdo. Se puede pasar de ser gracioso a ridículo en un instante y este tipo de segmentos, depende mucho del ánimo que tenga el espectador que lo vea, de la implicación del público presente y de los gustos de cada cual. La actuación de The Bar, fue indefinible. Me sorprendieron para bien, porque se adaptaron a un estilo urbano más propio de sus enemigos que de ellos y ejecutaron su rap de una manera decente. No es una gran cosa, pero me lo esperaba aún peor y se implicaron bastante. El efecto contrario sucedió con los Usos, que deberían haber destacado en esta especie de concurso y terminaron por impactar menos que los europeos. Los samoanos suelen hacer performances similares a esta en otros segmentos y aquí se les vió más pasotas, recitando y sin nada que llamara mucho la atención.

New Day, mientras tanto, se dedicaba a presentar y valorar, vestidos de una manera más formal que los propios Cesaro y Sheamus, aunque no llevaran ni camisas. Y, al final, pues todo acabó como suelen acabar estas cosas, con una batalla campal en la cual se impuso la fortaleza física de los campeones, en una noche de la que salieron más airosos de lo que se preveía. En un principio fueron expulsados del ring por los gemelos, pero aprovecharon que estos se encararon con Xavier, Kofi y Big E para volver a la lona y reinar por encima de todos. Tampoco es que fuera un brawl muy destacado, ya que espectacular solo se vió un finisher combinado de los campeones sobre Jey Uso, pero suficiente para dejarlos over de cara al PPV del domingo.

Shane McMahon y The Miz vs. Luchadores Locales.

Nuevo capítulo en la extraña relación de Miz y Shane. En esta ocasión, Miz fue quien guisó todo y quien programó un combate a la espalda de la directiva, para obligar a Shane a fortalecer su vínculo con él. Podría ser una historia interesante, pero no creo que a Mizanin le beneficie demasiado esa admiración desmedida hacia McMahon. Lo valora como el mejor, le ruega que trabajen juntos, lo acosa y lo trata como si estuviera en un pedestal. Y con eso lo que se intenta transmitir es que Shane es un ser superior que, realmente, en cuanto a calidad y atractivo, dista mucho de ser. Los dos pelearon ante unos jobbers, pero el único que tuvo acción fue Shane, sobreponiéndose al ataque inicial de los pardillos en conjunto, para derrotarlos con suma facilidad. The Miz se subió al carro del triunfo, pero quedó mal indirectamente, en la comparación respecto a lo que le sucedió a él ante otros jobbers.

Esperemos que la cosa se caliente y se le dé la importancia que merece a Miz, en lo que está pareciendo un turn gradual demasiado lento. De momento, su actitud histriónica es lo más destacado, exceptuando la performance de Paige, que esta semana si que brilló, siendo decidida tanto contra el árbitro al que ella no mandó a dirigir el encuentro, como contra los pobres diablos que le exigían 5000 dólares por un contrato firmado por Miz a sus espaldas. Una GM agresiva y con protagonismo no sería mala idea y que fuera ella la que dirigiera las operaciones que envolvieran a Mizanin en su cambio de personalidad progresivo. Por cierto, Shane en cuanto a movimientos arriesgados y saltos heroicos, va sobrado de nivel, pero en las nociones básicas del wrestling, debería aprender a darle algo más de credibilidad a sus puñetazos.

Promo de Randy Orton.

La promo no es mala, pero el público indolente y la estipulación intrínseca de un combate de sillas, la hacen parecer peor de lo que fue. El esquema a seguir fue clásico, con un Randy tratando de menospreciar a Rey, diciendo que iba a ganar en TLC. No aportó demasiado, pero la reacción popular pudo haber sido mayor ante ese discurso. Lo más interesante estuvo en la salida de Mysterio, que para promocionar el combate de sillas, apareció con una para machacar a Orton y cobrar su venganza. Fue un ataque digno, pero la sensación es que esta rivalidad es de transición, por tenerlos ocupados y que apenas va a tener ninguna repercusión en el evento del domingo.

Los golpes trataron de ser contundentes, pero parecieron demasiado coreografiados en algún momento y no fueron definitivos, ni siquiera el 619 final. Con todo ello, ninguno sale perjudicado, ya que The Viper consigue salir vivo de la emboscada del mexicano, recibiendo golpes, pero a menor nivel que los que él ha dado durante las semanas previas. Mysterio, por su parte, se recupera un poco de la superioridad que venía demostrando el heel y llega con renovadas fuerzas a TLC, pero la historia, en general, es de las menos interesantes del PPV y eso penaliza un poco la actuación de estos dos veteranos wrestlers.

Shinsuke Nakamura y Samoa Joe vs. Rusev y Jeff Hardy.

Unión de dos rivalidades del upper, con duelos entrecruzados, que comenzó de una manera cómica pero que distrajo un poco. R-Truth y Carmella siempre aportan vistosidad, un momento de alegría y mejoran los ánimos generales del ambiente del show, pero su aparición de anoche, desvió un poco la atención de rivalidades serias, lo que hizo que el match comenzara algo frio y le costase entrar en calor. Hubiera preferido su performance danzarina en el segmento de Miz, por ejemplo, pero bueno, ellos siguen estando over con esos personajes tan desencuadrados.

En cuanto a la lucha, pues inició con un Nakamura agresivo, atacando a traición a Jeff para dar ventaja a los villanos. Tras un comienzo algo lento, basado en golpes duros, sumisiones y relevos rápidos de los heels para debilitar a un Hardy que no conseguía recuperarse, la contienda fue cogiendo intensidad con el paso de los minutos. Jeff sufría, hasta que logró conectar algunos golpes y dar el tag al búlgaro, que entró al ring de manera arrasadora, algo lógico, ya que es quien llegaba con menor status al PPV y al que más había que impulsar. RuRu se cebó especialmente con Shinsuke, con ritmo y una ofensiva sólida y creíble, bastante espectacular. Joe fue neutralizado por Jeff y cuando parecía que el japonés podía darle la vuelta a la situación, el europeo terminó su gran noche al recibirlo con una patada y hacerle la cuenta de tres.

En el lado face, Rusev queda muy bien, siendo la gran estrella del combate, luciendo imponente y venciendo directamente a su gran enemigo. Jeff tuvo un papel de apoyo, recibiendo la mayor parte del castigo, pero aparentando ser un tipo duro, capaz de igualar la fortaleza de Samoa, que es quien verdaderamente le preocupa. Un Joe que tuvo sus instantes de dominio, se mostró contundente y peligroso, pero al que le faltó ese punto decisivo que le hubiera encumbrado por encima de Hardy. Aún así, no cayó directamente y fue protegido. Y Nakamura, pues comenzó muy activo, controlando y siendo el rival a batir en los compases iniciales, pero terminó sucumbiendo de manera clara y contundente ante su adversario directo. No es que sea lo mejor para él, pero probablemente gane en el PPV y había que igualar un poco las fuerzas, ya que se presentaba al evento con una superioridad manifiesta sobre el búlgaro y ahora no es tan claro ese punto.

Asuka vs. Charlotte Flair.

Gran combate desde el comienzo hasta el fin. Una Emperatriz agresiva, muy motivada y con unos ataques centrados en la técnica y el llaveo, frente a una Reina que se veía superada en muchas ocasiones, pero siempre sabía salir de las situaciones comprometidas, con una ofensiva más dura y vistosa. Cada una usó sus mejores armas. Asuka controlaba el match en las distancias cortas, con muchos recursos y sometiendo a Flair de un modo bastante creíble. Pero no solo eso, sino que también salpicaba esa ofensiva tan académica, perfectamente ejecutada, con golpes plenos de energía, como un súplex en el que Charlotte pareció no caer demasiado bien.

La rubia se encontraba ante sí un reto de gran calado y poco a poco, fue sintiéndose mejor, más segura y lució como alguien resistente hasta el momento en el que pudo dar rienda suelta a su poder. En ese momento, decidió usar una estrategia inteligente, centrándose en las piernas de la japonesa para debilitar esa zona en específico. A reseñar que lo hizo tras fallar una sumisión, lo cual le hizo darse cuenta de que debía escoger ese camino. Finishers, sumisiones continuas, movimientos de poder, grandes ejecuciones, nearfalls… un match muy completo en definitiva, en el que ambas demostraron ser excelentes atletas también en el plano defensivo y que terminó de una manera predecible.

No es que un duelo de este nivel merezca un final sucio que lo empañe, pero siendo un semanal y estando el PPV tan cerca, es comprensible que se quisiera proteger a ambas, sin dejar a nadie muy por encima. Charlotte quedó como una heel despiadada, desesperada y violenta, reforzando su carácter colérico, al emplear un palo de kendo contra la nipona sin importarle la descalificación. Y Asuka quedó como ganadora legal del match, luciendo a un gran nivel y estando protegida con los hechos ocurridos en la fase final.

De hecho, su imagen golpeando a las dos estrellas rutilantes del show y siendo la dominadora del post-match la dejan muy over de cara al domingo. Mientras, Becky, no tuvo especial relevancia, ya que recibió el ataque de Charlotte, se vengó de ella y acabó superada por Asuka. Más sombras que luces, pero manteniendo su potencia en momentos puntuales y dejando el foco a la japonesa, que era a quien había que relanzar anoche. Gran cierre de SD y expectativas disparadas para ver esa triple amenaza que promete ser apasionante.

Nota del show: 5,5

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