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Review Monday Night Raw 10 de diciembre de 2018

Review del show de esta semana de Monday Night Raw

Mattel Sound Slammers
Review Monday Night Raw 10 de diciembre de 2018
Por Sergio Esteban - PUBLICADO EL 11/12/2018 A LAS 18:01

WWE.com

Promo inicial.

Muy buena promo para iniciar el show. Por fin alguien apareció para rebelarse contra la autoridad de Baron Corbin y defendió los derechos de los luchadores ante un GM que realiza tropelías semana si y semana también. El arquitecto tomó esa bandera que hace tiempo que estaba desierta, tras la baja de Reigns y habló desde un sentido global, con seguridad y siendo muy convincente en un discurso en el que no solo fue un representante de si mismo, sino del conjunto de wrestlers oprimidos ante una sensación de corrupción. No es comparable a la pipebomb de Punk, ya que aquella reflejaba una molestia real y esta de Seth es algo guionizado, pero si que es interesante al ver como Rollins puede desenvolverse con facilidad en ese registro y es ampliamente apoyado por la grada, como el face más reconocible de la noche de los lunes.

Todo lo que dijo fue lógico. Desde temas importantes, nombrando a Lesnar, hasta historias secundarias, hablando de Revival, por ejemplo. Era necesario que alguien tuviera esa potencia y esa suficiencia para ser una oposición decente a la tiranía de Corbin y la ejecución de Seth, estuvo a la altura, incluso llegando a olvidarse de su propia rivalidad con Ambrose y buscando un sentido más profundo a su posición en Raw, liderando al vestuario. Corbin no estuvo mal, con una interpretación en la que parecía sorprendido por la actitud de Rollins. Me gustó que le diera crédito a su oponente y lo respetase, hasta el punto de negarse a darle una oportunidad de luchar frente a él. Con ello ensalzó más aún la figura del campeón IC, pero terminó por encontrar una solución que le beneficiara, con inteligencia. Aceptó la petición de Rollins, pero poniendo el título en juego en el main event. Un segmento muy completo y bien recibido por la grada, que puede ser el comienzo de un Seth Rollins diferente.

Campeonatos por pareja de Raw.

AoP (Akam y Rezar) (c) y Drake Maverick vs. Bobby Roode y Chad Gable.

Individualmente, puede considerarse una decisión interesante el cambio de campeones. Roode y Gable son grandes wrestlers, pueden suponer una revitalización para los cinturones y se le da dinamismo a una sección tan muerta como es la división por parejas de Raw. Sin embargo, se ha construido la historia tan mal alrededor de esta coronación que la falta de grandeza y las consecuencias de la victoria de los faces, no va a permitir explotar al máximo las posibilidades que ofrecería el impacto de unos nuevos monarcas. La lucha no fue mala, con un Gable más resistente que Roode, pero ambos siendo dominados por dos bestias de la naturaleza como fueron AoP. Movimientos combinados, dominio sólido y algún comeback de los faces, que solo tomaban el control de las acciones cuando era Maverick quien entraba en escena. Una ventaja, la de ser tres hombres frente a dos, que se convirtió en una desventaja tras ver el final, en el que nadie quedó demasiado bien.

Drake, obviamente quedó perjudicado, ya que es un bufón sin resistencia, que exagera los golpes y que fue el causante directo de la derrota de sus representados. Se entiende que su personaje sea cómico, pero degradarlo a un nivel tan ínfimo, tampoco es demasiado atrayente. AoP, quedaron como bestias potentes, pero sin cerebro, dejando a su mánager actuar, lo cual les costó los títulos. Dieron sensaciones de fortaleza, pero perdieron. Y no solo eso, sino que han finalizado un reinado en el que va a ser más recordada la orina de Maverick que sus actuaciones. Patético. Y Gable y Roode, pues merecen tener más exposición y puede ser un punto de inflexión este triunfo, lo cual es positivo. Pero nunca han dado sensaciones reales de poder con sus enemigos y no parecen unos campeones convincentes, ni contundentes, ganando por las circunstancias, más que nada.

Promo de Natalya y Ruby Riott.

Promo correcta, con mucha profundidad, una historia buena detrás y unos sentimientos a flor de piel dignos de mención. Fue algo emotivo y que consiguió despertar al público, pero Natalya y Ruby están lejos de ser estelares y se notó algo de frialdad en todo lo que rodeó al segmento. Si las implicadas fueran más importantes en el desarrollo normal de Raw y no secundarias, el hype habría dado un salto cuantitativo espectacular. Se jugaron con sentimientos personales, con momentos históricos, con traiciones a un legado, con fallecimientos recientes y con provocaciones de dudoso gusto, lo cual es muy llamativo, pero el problema es que las chicas de Raw sufren una estratificación muy marcada y tanto Neidhart, como Riott Squad, no son las protagonistas de la división con las cuales se vuelquen los fans.

Aún así, hay que agradecer el trabajo por intentar dar más sentido a las historias secundarias y las actuaciones de ambas estuvieron a la altura. Nattie transmitió el dolor que le hacían pasar las palabras de Ruby y esta actuó de heel despiadada y sin corazón, buscando como hacer el máximo daño posible. El público terminó por implicarse y, en el desenlace, todo el mundo estaba del lado de la canadiense, que había sido humillada nuevamente. Una historia que ha mejorado con el paso del tiempo, pero a la que aún le falta ese foco y conseguir atraer más, para dar ese paso adelante definitivo que la haga resaltar en Raw.

Dolph Ziggler vs. Drew McIntyre.

Lucha predecible, pero con un resultado coherente y que revaloriza a Drew McIntyre, por encima de su ex-compañero. La interrupción de su separación, que se produjo definitivamente cuando había pasado el efecto inicial que habría que haber aprovechado, ha dejado a los luchadores en una rivalidad un poco a contrapié, pero en esta semana, se ha cumplido el guion esperado y se ha puesto en valor la importancia del escocés. Tras una pequeña promo en la que justificaba su derrota la semana anterior, Drew empezó dominando, contundente, serio y violento. Reforzó su imagen de destructor y lució muy superior a Dolph. Este consiguió conectar algún move fuerte en ringside y un finisher que llegó a cuenta de dos, como parte sus pocos instantes de ofensiva, en algún comeback aislado, pero la solidez de su enemigo superó con creces a sus intentos de sacar algo positivo.

McIntyre ganó y convenció, ya que se repuso a esos momentos en los que Ziggler lo golpeó y finalizó el combate con solvencia, no solo con una ejecución muy creíble, sino con un post-match en el que machacó a su ex-amigo. Se cebó con él de mala manera, ya que además de su relación personal previa, tampoco tuvo en cuenta los problemas físicos de Dolph, que ya quedaron patentes en la propia lucha, cuando en algunos momentos no podía ni tenerse en pie para realizar ataques. Con todo esto, McIntyre queda como un sádico odioso, peligroso y que no se detiene ante ningún tipo de ética, siendo abucheado fuertemente por al público, ante tan vileza. Y Ziggler, pues bueno, ya tuvo su momento de gloria en la semana anterior y en esta, era lógico que tuviera que realizar el ingrato trabajo de poner over a otra persona, cumpliendo como un gran profesional y ganándose un poco más el cariño del público, algo que necesita tras el turn face que ha tenido, que aún está muy reciente.

Bayley vs. Alicia Fox.

Si Natalya y Ruby supieron sacar algo positivo de un segmento secundario en la división femenina, no se puede decir lo mismo de Bayley y Alicia. Y la culpa no es de ellas, sino de que el único objetivo de la contienda era promocionar el enfrentamiento de Mixed Match Challenge, lo cual no es demasiado relevante. El match fue decente, dentro de lo que cabe, pero fueron menos de cinco minutos, en los que la mitad del tiempo, la cámara se lo pasó enfocando a lo que sucedía en los aledaños del ring. Un sobrebookeo en toda regla. Además, tampoco hubo demasiada emoción, ya que la aplastante superioridad de los faces, hizo que todo se tornara previsible y diera la sensación de ser un trámite de relleno, para ocupar un espacio sin demasiadas pretensiones.

Apollo fue la novedad, ayudando a Bayley y Sasha a hacer frente a Mahal y sus secuaces. Movimientos vistosos, sobre todo de la jefa y falta de nivel de los hindúes, que ni siquiera opusieron un mínimo de resistencia. Sobre el ring, más de lo mismo, con Bayley dominando antes de la aparición de su compañero en el torneo y un final en el que Fox intentó golpear, falló y cayó con facilidad ante la chica de los abrazos. A eso hay que unir el anticlimático momento de espera, mientras la gente de fuera del ring hacía su performance, en el que Alicia y Bayley se arrastraban por la lona, cuando apenas se habían pegado, tras combatir un minuto o dos. En fin, que no es una tragedia, pero simplemente es un enfrentamiento de promoción, orientado a otro fin y que, además, va a presentar el mismo resultado que se espera que se dé en el MMC (en teoría, que la baja de Finn...).

Promo de Dean Ambrose.

Menos es más. Muchas veces la sencillez es más efectiva que los grandes dispendios que nos quieren ofrecer y que son un envoltorio espectacular para un contenido vacío. Y eso fue la promo de esta semana de Dean Ambrose. Su actuación fue menos llamativa a nivel de accesorios y parafernalia que la de la consulta del médico o la de las mascarillas, pero tuvo una mayor profundidad y estuvo llena de matices. Atacó con sus palabras a Rollins, tachándolo de ser lo que él mismo es. Un ególatra, que se cree por encima del bien y del mal, y que no tiene autoridad moral para ejercer de líder. Se mostró celoso, como carente de atención y molesto por el hecho de que Seth sea ejemplo de algo, ya que a él le encantaría ocupar ese lugar y no entiende como es opacado por su ex-compañero en Shield.

Quiso diferenciarse, diciendo que él no quería ser tratado como un lunático, pero su nerviosismo y su gestualidad física hacían suponer que por dentro se encontraba intranquilo. Tras visionar un vídeo acerca de como ha actuado estas semanas, se quedó pensando y se le acumularon los sentimientos, lo mismo que a cualquier persona. Los buenos momentos del pasado, la posibilidad de haberse equivocado en su estrategia y no haber conseguido aún sus objetivos. Seguirá siendo heel, pero tiene un punto de lucidez dentro de su locura que lo hace más atractivo que si siguiera una línea argumental invariable. Una promo corta, sencilla, directa y que me pareció mejor que la de semanas anteriores, aunque entiendo que es algo ya muy visto (y más aún usando el recurso de Reigns para generar heat en contra), y no tan original como las secuencias precedentes.

Elias vs. Lio Rush.

Hay que ser muy bueno para conseguir reacciones desde el midcard, sin ser un luchador maravilloso, sin haber tenido una gran racha de victorias y sin ser un puntal fundamental de la compañía. Además, con una promo que varía muy poco y muy repetitiva. Pero aunque también resulte repetitivo alabar a Elias, es innegable que está siendo la gran sorpresa del año y un magnífico entertainer. Puede meterse con la ciudad en la que está, idealizarla, atacar a la ciudad enemiga, tocar cuatro acordes o hacer siete rimas. Pero es quien más reacciones obtiene y su segmento se ha convertido en algo vital en Raw. Tremenda su actuación una noche más y son innumerables ya.

A continuación, tras su clásica exposición, pasamos a una lucha en la que, en teoría, The Drifter era el favorito. Bobby Lashley estaría en la esquina de Lio, pero era el pequeño cruiserweight quien tendría que enfrentarse al cantante. Sin embargo, el foco no fue para ninguno de ellos, sino para Heath Slater que realizaba su debut como árbitro. Fue bien recibido, pero su controversial actitud, terminó por decantar la balanza en favor de los heels, tras una pelea rápida, en la que Elias se mostró superior, pero sin llegar a ser decisivo ante el escurridizo Rush.

En esta performance todos quedaron más o menos bien. Elias perdió, pero de una manera muy irregular, siendo protegido por la forma en la que el árbitro decidió la contienda y tras haber tenido buenos minutos de exposición con la guitarra en su mano. Los heels, se mostraron dominantes, con Lio Rush como cabeza pensante para escabullirse de su enemigo y manejar a su antojo a Lashley, y con Bobby siendo el imponente brazo ejecutor que amedrentó a Heath y destruyó a su adversario para el PPV. Y Slater, pues interpretando bien su papel, con una importancia relativa mucho mejor que la que ha tenido estos años y con un gimmick más profundo, con miedo de la potencia física de Lashley, pero sintiéndose mal por su actitud injusta. Una actuación heel por culpa de las circunstancias y tratando de salvarse él, aunque perjudicase a Elias.

Ember Moon vs. Tamina.

Antes del combate se dió una promo en la que Nia Jax fue la gran protagonista, con Tamina y Alexa a sus costados. Y la verdad es que fue un discurso bastante malo. No es ya solo el contenido, sino la entonación y la poca credibilidad que la samoana da a sus palabras. En algún momento intentó reirse sarcásticamente, en otro gritar como poseída y en otros mantener una línea de intensidad ascendente. Pero la grada no compró ni una sola de sus palabras, haciéndose un periodo largo, monótono y que no mejoró la situación de Nia. Es una powerhouse potente, pero más de acción que de palabras y resulta poco atractivo ver como intenta hacer algo para lo que no despierta interés.

Ronda salió a luchar contra ella, en un momento muy aplaudido ante el tedio del discurso de Jax, pero las heels rodearon el ring para crear una superioridad numérica contra la campeona. Ahí entró en escena Ember Moon, para defender a su amiga, en un desenlace de promo algo anticlimático, ya que ni Rousey necesitaba ayuda de nadie para vencer a las samoanas, ni resulta convincente que Nia se asuste de la presencia de Ember cuando estaba acechando a Ronda, que tiene un status bastante superior a ella. De todos modos, los amagos de enfrentamiento se disolvieron cuando pasaron a pelear las escuderas de las figuras relevantes, ya que estas tenían que reservarse para el domingo.

El match fue decente, sobre todo por la ofensiva de Moon, que tiene una calidad muy superior a la de Tamina. Sus movimientos espectaculares, su control, su fluidez y su despliegue, disimularon las carencias de la heel, que se adaptó de manera correcta a la situación, aunque cometió algunos errores claros en las transiciones. Con todo lo ocurrido, Ember queda muy bien, siendo importante para Ronda y mezclándose con las mujeres principales de Raw. La victoria le viene perfecta para aumentar su status.

En contraposición, Tamina se ve devaluada, pero tampoco está para cosas más grandes, así que el hecho de que Ember se llevase el triunfo es algo de justicia. Eso sí, su alianza con Nia cada vez parece menos imponente y debería dejar a su prima sola para no arrastrarla a la mediocridad, algo que con el bookeo de estas semanas, ya parece estar pasando. Las protagonistas serán Ronda y Nia, así que esto puede entenderse como una transición y tampoco es demasiado importante para el devenir del show. Un relleno que no estuvo mal en cuanto a lucha, pero fue poco agradable en los momentos de micro.

Campeonato Intercontinental.

TLC match.

Seth Rollins (c) vs. Baron Corbin.

Gran cierre del show, con un match digno de PPV y que es la antesala de lo que va a suceder el domingo. Se vieron buenos momentos de lucha y no solo con los objetos. El comienzo tuvo sus ataques directos, sus alternativas y su fluidez, dejando a Corbin a la altura de Rollins, dando una réplica más que interesante. Los objetos también fueron bien utilizados, sobre todo las mesas, que fueron parte fundamental en el final. Las sillas y las escaleras tuvieron su punto de protagonismo, pero no resultaron tan decisivas como en otras ocasiones. Pero la actuación de los tres estuvo muy bien.

Tres porque hay que considerar a Slater como un actor principal más en el combate. Sus intervenciones en favor de Corbin, para mantener su puesto de trabajo, fueron notables. Fue un esbirro al servicio del GM, ayudándolo a levantarse, atacando a Seth, interponiéndose en medio de situaciones peligrosas para el jefe y suministrándole lar armas que Baron iba pidiendo en cada instante. Un turn heel que se completó definitivamente tras lo difuso que quedó todo en su arbitraje contra Elias y que le da, por fin, un papel medianamente importante a Heath en el show rojo. No es que quedara genial, ya que no hizo ganar a su patrón y recibió más castigo del que ejerció, pero disfruta de un foco que nunca había tenido.

Corbin estuvo bien en el desarrollo de la lucha, intenso, potente y sólido en el grueso del combate, pero al final acabó como siempre. Los últimos minutos fueron un suplicio para él, dependiendo de Slater y perdiendo lo que había construido antes. No logró ganar el cinturón y, además, quedó como poco inteligente, tras no recibir la ayuda de McIntyre o Lashley, que le habían ayudado en semanas donde no se jugaba nada y ayer no aparecieron, cuando no habrían sido ni descalificados. Un poco incoherente, pero mejor para el global de la pelea, ya que así fue más creíble la victoria de un Rollins que cerró una maravillosa noche para él.

Tras ejercer de líder al micro en el opener, lo refrendó en el main event, con una performance espectacular como a las que nos tiene acostumbrados, pero también luchando contra los elementos y cualquier adversidad. Un verdadero líder sobre el cual se puede asentar un proyecto, aunque haya otras prioridades que mejorar aún en Raw. Para finalizar, en el post-match, aparición de un Dean Ambrose amenazante que no hizo nada especial, pero dejó claras sus intenciones para el PPV. Buen final para un Raw que mejoró bastante respecto a las semanas previas.

Nota del show: 6,5

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