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Categorías WWE

Review Monday Night Raw 26 de noviembre de 2018

Review del show de esta semana de Monday Night Raw

Mattel Sound Slammers
Por Sergio Esteban - PUBLICADO EL 27/11/2018 A LAS 16:12

WWE.com

Promo inicial.

Flojo segmento para iniciar el show, salvado por la intervención final de Elias y sus ironías para atacar a heels como Rush o Maverick. La asociación colectiva que han formado estos tres hombres es poderosa y está siendo bookeada como importante en Raw, pero es repetitiva y no tiene una base suficiente para justificarla, más allá de que son los chicos malos, que se unen por el mero hecho de ser los malos. Ninguno sale muy beneficiado de esta historia, ni siquiera Corbin, que se muestra dependiente de sus compañeros para parecer un hombre fuerte en el show. Bobby tiene mucha presencia, pero la frescura que le dió su unión a Lio Rush ha desaparecido y ahora es un soldado más, que poco interés despierta en la grada. Y lo peor es lo de Drew, que parece un secundario en todo esto.

Tras Dogs of War, volver a formar parte de un grupo es un paso atrás, que lo estanca en un punto muerto sin darle la opción a destacar con el impulso individual que merece. Incluso con Ziggler era más protagonista y ahora parece un matón intimidante, pero que no se siente seguro si no es acompañado, cuando debería ir por libre y asustar a los demás con su potencia independiente de todos. Ni siquiera tuvo relevancia al micro, en una promo en la que Baron se dedicó a loar lo bien que lo hizo la semana pasada y se mostró la paliza a Strowman y un video de este diciendo que se vengaría, algo bastante obvio. Lo mejor de todo este comienzo tan soso fue la aparición de Elias, el cual tiene un mayor foco y, aunque el desarrollo de sus promos, guitarra en mano, suele ser también bastante repetitivo, merece esa atención por el interés que llega a suscitar en la grada. Causó risas y aplausos, a la vez que demostró una gran soltura al micro, aunque luego no pudiera completar la noche de buena manera en el match que tuvo ante Lashley. A destacar la canción que le dedicó al final, por cierto, coreada por los fans.

Elias vs. Bobby Lashley.

Combate igualado en los primeros instantes, con un Elias que lució a la altura de Bobby e incluso llevaba el control de la pelea durante más tiempo que su enemigo. Los momentos de dominio de Lashley eran consecuencia de las interferencias de sus compañeros en ringside y, aunque la potencia física del heel era superior a la de The Drifter, este no se achicó y encontró la manera de poner el match a su favor. No fue una lucha espectacular, pero si que tenía cierto aliciente ver defenderse de esa forma a Elias, hasta el punto en el que, legalmente, parecía que iba a lograr el triunfo. Pero ahí cambió todo y se convirtió de nuevo en el espectáculo monótono de siempre. Rush intervino, impidiendo que el árbitro hiciera la cuenta, lo que ocasionó la descalificación de su amigo. Sin embargo, Corbin reinició el combate, haciéndolo sin descalificación para que entre todos, pudieran machacar a Elias.

Y así fue, con contundencia, golpes violentos y agresividad, pese a que no sacaron a relucir objetos. No era necesario ante tal desequilibrio y Elias no pudo hacer nada más que soportar el castigo. Los heels quedan como luchadores fuertes, poderosos y peligrosos, capaces de hacer mucho daño y provocadores ante la audiencia, ya que cada acción la salpicaban con poses odiosas para generar heat en contra. Puede verse como un dominio aplastante, pero claro, aprovecharse de las circunstancias de esa forma tampoco es demasiado justo y la impresión de los combates individuales es que no son tan poderosos. Es lo lógico para que abucheen al grupo, pero tampoco es una potencia descomunal en igualdad de condiciones. En cuanto a Elias, pues es una derrota pero sin deshonor, debiendo haber ganado, con el cariño del público y muy injusta por la forma en la que se produjo, así que queda medianamente protegido, ya que nadie salió ni siquiera a ayudarlo.

Promo de Dean Ambrose.

Segmento en el que Dean Ambrose demuestra su carisma y que no es nada malo en promos, ya que estuvo bastante por encima del nivel de lo que habían escrito para él. No tiene demasiado sentido ir a vacunarse contra la gente y contra mil enfermedades, como si fuera alguien inseguro y corto de inteligencia. Se puede mirar por el sentido de la locura, que le lleva a hacer cosas raras, pero hay pocas explicaciones con sentido para verlo inyectarse cosas en la consulta de un médico. Pero bueno, pese a la poca coherencia de lo sucedido, él actuó de buena manera, tratando de poner intensidad a sus palabras, hilando un discurso continuado en el que se metió con Rollins y con Milwaukee, y luciendo como alguien creíble pese a estar en una situación tan extraña.

La rivalidad no avanza, pero Ambrose se mantiene en pantalla y sigue decidido a machacar a Seth en la cruzada contra su pasado. Un mérito que en un segmento así no parezca ser un personaje cómico, pese a no tener sentido nada de lo que hace o dice al principio y bajarse los pantalones ante la cámara en el final. No sé en que estarían pensando los bookers y si era necesario esto, pero para quemar etapas de la rivalidad, podrían emplear los recursos en promos menos bizarras y que fueran más lógicas con la historia general que se ve en el show.

Lucha House Party (Kalisto, Lince Dorado y Gran Metalik) vs. The Revival (Scott Dawson y Dash Wilder).

Lucha rápida ante un público muerto, que asistió en silencio a una exhibición atlética que no deja bien parado a nadie. Los más perjudicados son, obviamente, los chicos de Revival. Se comprende que quieran introducir a los mexicanos en Raw y no les den un push enorme a Dash y Dawson frente a ellos, para no perjudicarlos. Pero que las luchas duren dos minutos, que las derrotas consecutivas sean para ellos y que se muestren tan inferiores, sin apenas ofensiva y no sabiendo ni de donde les llegan los golpes, parece lamentable. Hace no tanto tiempo parecían que podían despegar en segmentos con Rollins, Reigns o Lashley, pero hoy en día son unos jobbers que se están hundiendo con esta rivalidad, en la cual la gente no está nada interesada, ya que no hay historia ni nada, más allá de ver a Revival recibir golpes en el lucimiento de los enmascarados.

Tampoco es que LOP salgan excesivamente bien de todo esto. El público no los apoya como debería ante lo insulso que tienen las luchas en las que participan y no tienen rivales enfrente capaces de hacerles sacar lo mejor de si mismos. Tampoco ayuda que tengan que participar los tres en las peleas por decreto, ya que es un punto innecesario a la par que injusto, que les da ventaja siempre y que no permite que sus personajes crezcan ante la adversidad. Y, para colmo, cometen fallos en algunas ejecuciones arriesgadas (Metalik y Kalisto botchearon un par de movimientos). Un relleno que cansa por lo mal pensado que está y que degrada a unos sin aumentar el interés en los otros, que solo consiguieron despertar a la grada con la secuencia de finishers espectaculares del desenlace.

Promo de Ronda Rousey y Nia Jax.

Nia Jax tiene carencias al micro, eso es una evidencia. Puede que su imagen haya sido quemada con algunos turns inexplicables al estilo Big Show o que las promos estén vacías de contenido, como es este caso en el que solo se dedicó a enumerar buenos momentos suyos, que la grada ya sabía de más, en vez de profundizar en su historia directa con Ronda y dar un paso adelante con algo nuevo. Pero es que tampoco es capaz de transmitir credibilidad en lo que está diciendo, con un tono poco imponente para lo que debería ser y sin dar el miedo que debería generar su personaje. La promo se sintió fría y no solo por ella, sino por la prescindible presencia a su lado de Tamina, que simplemente actúa de guardaespaldas, algo que no necesita Jax para nada, teniendo el gimmick que ahora ostenta.

Con Ronda mejoró un poco el segmento, aunque tampoco de forma trascendental. Dijo que respetaba el pasado familiar de Nia, pero menospreció las últimas actuaciones de esta, lo cual tampoco fue demasiado interesante. El carisma de Rousey y sus intenciones de pelear fueron los puntos que más levantaron a la grada, pero su discurso tampoco tuvo un contenido demasiado relevante. Y el resto de chicas, pues simplemente tuvieron una función de apoyo para proteger a campeona y retadora. Las samoanas quedaron bien al no ser atacadas, Ronda lució poderosa derrotando a Riott Squad y el grupo heel fue sacrificado para poner over a la campeona, aunque tuvo un instante bueno atacando a Natalya. Digamos que es como la cadena trófica con depredadores en la parte más alta y los demás cada cual en su estrato, hasta llegar a Natalya que es la que salió menos reforzada de todo el segmento.

Campeonatos por pareja de Raw.

AoP (Akam y Rezar) (c) vs. Bobby Roode y Chad Gable.

Terrible bookeo para devaluar aún más a la división por parejas del show rojo. Y es que con la calidad que tienen estos dos conjuntos, es increíble que sean desaprovechados de esta manera. En la primera parte del combate, apenas pasó nada, con movimientos correctos, pero con un desinterés total del público, completamente desconectado de la pelea. Parecía un baile con los wrestlers ejecutando acciones de relleno hasta que sucediera el momento clave que hiciera cambiar el destino de la contienda. Y ese es el problema principal, que ninguno de los cuatro luchadores implicados llama la atención del público y que Drake Maverick es el absoluto protagonista de toda esta historia, ocupando ese momento clave.

Independientemente del mal gusto empleado con su personaje, que es más que cuestionable, su asociación no está ayudando mucho a AoP, ya que su reinado está pasando sin pena ni gloria y el foco de las victorias recae sobre él, que tiene mucha más importancia que unos campeones intrascendentes. Ganan, retienen los cinturones y son moles creíbles, pero no destacan como deberían y siguen sin dar un paso adelante en cuanto a carisma. Mientras, Roode y Gable sufren del mismo mal pero en el bando contrario, cediendo el protagonismo absoluto a Drake y pareciendo ridículos con actuaciones como la de anoche.

Además, el hecho de que Maverick se llevara la bata de Bobby tampoco supuso algo llamativo y volver a incidir en el tema de orinar, esta vez encima del souvenir robado, es de mal gusto. Eso por no hablar que Roode estuvo más de un minuto completo (¡un minutazo!) viendo la pantalla gigante sin que él, ni su compañero, ni sus rivales hicieran nada. Solo observando a Drake en medio de un combate titular. Todo para acabar con un finisher combinado que no despertó nada de reacción. Patético.

Ember Moon vs. Alicia Fox.

Intrascendente combate que apenas duró un minuto y que fue un squash disfrazado, de relleno, para promocionar el Mixed Match Challenge. Y es que lo más noticiable del encuentro fue la nueva asociación entre Ember Moon y Curt Hawkins, que transforma completamente el panorama de Moon de cara a las aspiraciones que tenía en ese torneo. Pasar de Strowman a Hawkins como compañero es pasar de la noche al día y está condenada a sufrir derrotas de forma continuada para mantener la storyline que está desarrollando Curt. Con todo ello, se le quita el foco a Ember, ya que el punto de interés recae sobre el chico de la pareja. Y más que las derrotas, lo que duele es ver la falta de personalidad propia para una wrestler que está muy desaprovechada en Raw y no explota al máximo sus cualidades.

Al menos anoche ganó, con facilidad y con un Eclipse muy vistoso ante Alicia. No es que supusiera un gran reto para ella superar a Fox, pero lo hizo en poco tiempo y, para contentar a sus fans, por lo menos se mostró muy superior a una rival como Alicia. Fue curioso también fue ver la celebración de Hawkins, que no ganó directamente, pero tiene algo por lo que alegrarse y para culminar un segmento de los menos trascendentes del show, tuvimos la salida de No Way para enfrentar a Jinder en la típica conga que se usa en Raw cuando hay que rellenar minutos y no hay nada mejor que hacer.

No Way José vs. Jinder Mahal.

Siguiendo con esta horrorosa segunda hora de show, llegamos a un combate aún más soporífero que los anteriores, entre dos jobbers que están de capa caída y no suscitan ningún interés en los fans. Son las dos caras de una misma moneda. Hasta ciertas similitudes físicas tienen. Dos personajes que tuvieron algún momento de popularidad hace algunos meses y que podrían haber sido mejor explotados, pero que se han centrado en segmentos cómicos y han tenido muchas derrotas, que les han llevado hasta el fondo de la cartelera en la actualidad. Eso cuando aparecen, que No Way llevaba un tiempo desaparecido.

La lucha fue muy básica. Golpes constantes del hindú sobre el latino, un dominio tosco pero claro y algún intento de comeback por parte de José, que no llegó a fructificar, previo al finisher definitivo de Mahal. El público estuvo apagadísimo, como era previsible y en apenas cinco minutos que hasta se hicieron largos, tuvimos un desenlace que tampoco supone nada especial. Jinder gana de manera solvente, pero a un oponente de bajo nivel, consiguiendo un triunfo que no lo pone over ni para el torneo mixto. Y No Way, pues es superado de forma relativamente sencilla por un wrestler de un nivel mediocre sobre kayfabe, muy lejos de ser aquel campeón que dominaba en el pasado. Un relleno que no vale para nada y tampoco divierte a nadie.

Campeonato Intercontinental.

Seth Rollins (c) vs. Dolph Ziggler.

Aún sin ser mal combate, lo visto en este segmento fue muy decepcionante. Dolph Ziggler es un luchador que me gusta, que merecería más y que es un luchador creíble para retar por el cinturón de Seth. Pero hacer un reto abierto y crear muchas expectativas para acabar por ofrecer la misma lucha que llevamos viendo durante todo el año, defraudó a la amplia mayoría de la audiencia. Ni es un match novedoso, ni podía dar más de lo que en su día dió, ni se le dan oportunidades a otras alternativas que hubieran sido más llamativas. Hombres de 205 Live, gente de NXT o algún luchador perdido como Ryder o Wyatt. Aunque hubiesen perdido, hubiera sido algo fresco y menos trillado.

Lógicamente, la aparición de Dolph dejó muy frío al graderío, que había elucubrado con otras posibilidades más atractivas, lo cual penalizó mucho al combate. La sensación de aburrimiento se hizo patente y el silencio, como modo de protesta, no hicieron justicia a una lucha que no fue tan mala como pudiera parecer, atendiendo a la reacción de los fans. Pero claro, entre la situación incómoda que había provocado la elección de Ziggler como retador y lo técnica que fue la amplia mayoría de la contienda, no se prendió la chispa en la audiencia casi en ningún momento, hasta la fase final. Ambos tuvieron un enfrentamiento correcto, pero lento, de desgaste y basado en sumisiones y reversos durante un largo periodo, lo cual dista mucho de la electricidad que han ofrecido en otras ocasiones.

En la parte decisiva subió un poco el ritmo y hubo alternativas interesantes, pero la longitud del match y el poco interés que había, impidieron ver un espectáculo de mayor calidad. Pese a ello, el desenlace fue más espectacular, con nearfalls, ejecuciones vistosas y había cierta incertidumbre en ver si Rollins conseguía retener, cosa que al final logró. Fue el mejor combate de la velada a nivel técnico, pero muy frio, decepcionante para muchos, mil veces visto y no supuso ningún cambio reseñable, pasando como una semana de transición. Un ejemplo de que algo para ser bueno, además de serlo por si mismo, debe estar bien vendido.

Promo de Alexa Bliss.

Al principio de la noche Baron Corbin le dió poder ejecutivo a Alexa, como supervisora de la división femenina. Y este poder fue empleado por Bliss para hacer un segmento denominado “Foro abierto”, que no es más que un reciclaje del Miz TV, del Kevin Owens Show, del highlight reel, del Peep Show, del Cutting Edge… En fin, una variante para explotar a Alexa en el micro y seguir dándole importancia a un personaje que, obviamente, pierde mucho sin poder luchar, aunque siga destacando al micro. Sin embargo, cedió la palabra a los supuestos fans, para que preguntaran a Bayley y Sasha lo que les pareciese bien. Una chica se preocupó por como mejorarían el show y ellas lo interpretaron como el concepto que tenían de Alexa y ambas contestaron de mala manera, atacándola, diciendo Sasha que la rubia se fuera a SD y Bayley que se marchara al infierno (yo hubiera preferido que lo hubieran dicho al revés).

Y cuando estaban en medio de ese segmento sin sentido, aparecieron de la nada las jobbers heels de la división: Mickie, Alicia y Dana, para atacar a las faces y tratar de humillarlas. Estas se revolvieron y acabaron por expulsarlas del ring, salvándose Alexa que, lógicamente, no fue golpeada. En definitiva, una promo que no lleva a ningún sitio, que no sigue ningún hilo argumental más allá del odio entre faces y heels y que a estas alturas de la noche, suponía un nuevo relleno incoherente para seguir adelante en una triste noche para el wrestling. Ni las faces hicieron nada espectacular que elevase sus status, ni las rudas lucieron como personajes convincentes a los cuales costase derrotar. Nada de nada.

Finn Bálor vs. Baron Corbin y Drew McIntyre.

El uso del poder de GM por parte de Baron Corbin para manipular las historias en su favor es un recurso coherente, dado su personaje. Pero quizás resulte demasiado pesado que siempre se utilice el mismo esquema para todas las luchas que lo involucran. La sensación que termina por dar, al final, es que es un wrestler débil y muy dependiente de los demás. Algo que no deja de ser verdad, pero que impide fortificar a Baron como un villano convincente y con capacidad suficiente para defenderse por si mismo. Y pensar que antes tenía el gimmick de Lone Wolf, cuando ahora en cuanto se le complican las cosas llama a sus amigos para que lo apoyen…

Cuando la lucha individual estuvo igualada o con dominio de Corbin, hubo momentos decentes de lucha, pero que a la mínima que Bálor tomara las riendas del match, cambiaran las reglas, vuelve a resultar algo anticlimático. Y tiene cierto punto de lógica, ya que se muestra al irlandés como un tipo aguerrido y valiente ante la adversidad, peleando contra dos enemigos de nivel, protegiéndolo de las derrotas, como anteriormente le había pasado a Elias. Pero cansa un poco la repetitividad y ver como reina quien no debería. Corbin parece ser el más beneficiado, pero queda como el más débil. Y quien tiene que recibir el empuje, que es Drew, no deja de ser un secundario, un esbirro del jefe y que se muestra contundente, si, pero siempre en situaciones ventajosas que no permiten explotar al máximo su potencial.

Bálor, por su parte, no queda mal, conecta con el público y es el valiente guerrero combativo de todas las semanas. Pero acaba humillado y con su dosis semanal de castigo, sobredimensionada en el post-match con la presencia de Lashley, que también se cebó contra él. Siempre cae por las circunstancias, pero es que esas circunstancias se dan siempre y eso, acaba por aburrir al común de los espectadores del show rojo. Ni siquiera abucheó la gente al final y eso es tristísimo.

Nota del show: 1,5

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