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Categorías WWE

Review Monday Night Raw 19 de noviembre de 2018

Review del show de esta semana de Monday Night Raw

Mattel Sound Slammers
Por Sergio Esteban - PUBLICADO EL 22/11/2018 A LAS 17:53

WWE.com

Promo inicial.

Interesante promo en la cual no se incidió demasiado en el triunfo de Raw del domingo y se dejó bastante espacio para desarrollar la rivalidad entre Corbin y Strowman. La actuación más sorprendente quizás fue la de Stephanie. Acostumbrada a ser una heel autoritaria y humillar a sus enemigos, pareció extraño que pasara de puntillas sobre la paliza 6 a 0 de Survivor Series y tuviera un perfil bajo en su discurso, dando más crédito a los luchadores y al GM que a ella misma por crear el Raw actual. Además de actuar con tranquilidad y sin provocaciones, pareció bastante justa y, aunque alabó el trabajo de Baron, también ensalzó a Strowman.

No solo eso, sino que le permitió tener un combate directo contra el mánager general en TLC, le dió la opción de enfrentarse a Lesnar si vencía y puso en juego la posición de Corbin como dirigente del show. Con todo esto, unido a la estipulación que da nombre al evento, Steph pareció actuar como quería la gente y no fue abucheada como de costumbre, excepto en los compases iniciales de la promo. Quizás esté haciendo el mismo turn que su hermano pero al contrario para mantener el sistema de un show bajo la tiranía de la autoridad y el otro no.

Strowman no estuvo mal, consiguiendo lo que pedía y siendo duro en sus palabras, con el apoyo de McMahon. Tuvo lo que quería y lo merecía tras el domingo, por lo que es un buen paso para seguir construyendo su credibilidad, no solo sobre el ring,sino también con el micro en la mano. Una lástima que luego siempre le pase lo que le pasa. Y Baron, se las prometía muy felices, pero terminó perjudicado por su jefa, algo solo en su postura y ni siquiera pudo programar el match que quería para su oponente, teniendo que combatir instantes después en un enfrentamiento por equipos. Una promo sólida, que avanza en el desarrollo de la storyline y que es bastante coherente con la continuidad del show.

Braun Strowman, Finn Bálor y Elias vs. Baron Corbin, Bobby Lashley y Drew McIntyre.

Buena lucha, dinámica, entretenida y con el público muy metido, pero que quizas fue demasiado larga y tuvo momentos muertos que le restan emoción al global del segmento. Básicamente se puede dividir el combate en tres fases con un esquema unitario. Dominio heel claro sobre uno de los faces, ataques combinados y superioridad basada en una ofensiva tosca y agresiva hasta el comeback del face, que tiene algún que otro momento espectacular para acabar esa parte en la que participa más, siendo derrotado. El primero en caer fue Bálor. El irlandés se mostró resistente e hizo su clásica performance, aguantando bastante castigo para luego recuperarse y realizar movimientos aéreos muy atractivos. En esta ocasión, para salir de la presión rival dió el relevo a Elias, pero cuando volvió a la contienda, acabó por ser derrotado por Drew.

Elias salió muy beneficiado de la lucha, posiblemente quien más mejoró su status. Ya era importante para él codearse con esta gente como uno más, pero tener opciones de victoria, ser aplaudido al mismo nivel que sus compañeros y tener una performance incluso mejor que la de Finn, ya que fue eliminado más tarde y encima protegido por un finisher en ringside que le costó la cuenta de diez, es un gran paso adelante para él. Buena actuación y conexión cada vez más evidente con la grada. Y Braun, pues ejerció de líder de su equipo y tuvo menos protagonismo que en otras ocasiones, pero también estuvo correcto. Sobre todo en el post-match vendiendo perfectamente su lesión de manera convincente, aparentando que realmente no puede participar en los próximos shows.

En cuanto a los heels, todos bastante decentes, en especial McIntyre, que lideró su conjunto, por encima del teórico jefe que debería haber sido Corbin. Tanto Drew como Bobby quedaron bien eliminando a un oponente y entre los tres parecieron un grupo bestial y cohesionado al destrozar al monstruo entre hombres. No obstante hubo algún momento negativo a reseñar, como la longitud del combate y ese extraño final. En un match de eliminación, si alguien da un sillazo, se expulsa al infractor y se sigue con la contienda de manera normal, pero anoche lo que se produjo fue un no-contest, dejándose a un lado lo que era la legalidad original del combate con el único fin de dar la paliza a Strowman.

Promo de Seth Rollins y Dean Ambrose.

Correcta promo que profundizó aún más en la herida de los dos hermanos y que fue claramente de menos a más. En un principio, Rollins dió un discurso sobre el ring, que pretendía ser emotivo, pero que no llegó a serlo. No es que fueran mentira sus argumentos, ni que el no pusiera la suficiente pasión en lo que decía, pero parecía algo inocente en sus palabras. Dió la sensación de estar anclado al pasado en común con Dean y tratar de entenderlo, pensar en el amor, buscar respuestas filosóficas… y todo eso ralentiza un poco el ritmo de la rivalidad.

La intensidad subió rápidamente con la aparición de Ambrose, en una actitud algo cobarde, pero muy medida, tocando la fibra sensible para provocar. Para mi, no es de buen gusto utilizar la enfermedad real de Reigns como recurso fácil y explotar eso para fortalecer el turn de Dean. Es innegable que es efectivo y que da hasta grima escuchar ciertas palabras del lunático, siendo una performance odiosa y convincente, pero para muchos puede ser cruzar un límite innecesario, por mucho que todos estén de acuerdo con que se hable de ese modo.

Desde luego, consiguió calentar a la grada y al propio Seth, que ya si que se sintió ofendido personalmente y pasó a la acción, buscando a Dean por todo el estadio y llevándose por delante a un par de guardias de seguridad, preso de la frustración. Esa intensidad de Rollins en sus últimos minutos y ese punto de odio final es hacia el cual debería enfocarse definitivamente la enemistad de ambos. Han pasado ya la fase de conflicto e incertidumbre y esta debe ser la de venganza y no perdonarse nada. Y ahí, Ambrose lleva ventaja, tanto por gimmick, como por la libertad que tienen los villanos en WWE para emplearse con mayor dureza que los chicos buenos.

Sasha Banks y Bayley vs. Nia Jax y Tamina.

Combate únicamente programado para fomentar aún más el odio hacia Nia Jax. Ella fue la gran protagonista de la contienda, con una actitud muy heel y luciendo como muy superior a todas las demás chicas implicadas en el segmento. Recibió algunos ataques al principio, pero luego se reservó y esperó a su momento para ser contundente y vencer con solidez y una supremacía insultante. Este papel de monster heel le queda muy bien y consigue abucheos interesantes, aunque claro, es más por la fama y el éxito de otras que por sus propios méritos.

Tamina sigue en un limbo creativo un poco indefinido. Teóricamente, es una ruda solvente y poderosa como su prima, pero en la práctica, Nia no necesitaría para nada de esta asociación y ella cumple una función de escudera, siendo dominada durante los matches y siendo la encargada de recibir los golpes en la alianza con Jax. Lo peor no es eso, sino sus carencias a nivel técnico, que a veces descentran un poco al fan. Le cuesta saber donde situarse y marca mucho el siguiente paso que va a dar, de una manera muy poco natural, quitándole credibilidad a la disputa, que parece muy coreografiada. Tiene un foco mayor del que debería y, además, no está siendo muy bien explotado que digamos.

Y las faces, pues como siempre. Deberían ser las grandes estrellas de las que dependieran las demás, pero son el punto de apoyo para ellas. Generan en la grada y dan buenos combates, pero su discontinuidad es notable y no consiguen esa racha que las eleve de nivel. Un día una, al siguiente la otra, siempre acaban pareciendo que pueden llegar a más, pero se quedan estancadas en el mismo lugar en el que estaban. Quizás un pelín mejor la sensación de Sasha que la de Bayley, pero muy poco para lo que se espera de ambas.

Lucha House Party (Kalisto, Gran Metalik y Lince Dorado) vs. Revival (Dash Wilder y Scott Dawson).

Combate espectacular en su ejecución a la par que intrascendente para el devenir del show. Las acciones fueron entretenidas, el ritmo y la fluidez bastante conseguidos y no fue un mal segmento en cuanto a la vistosidad, pero realmente no tiene demasiado sentido lo que se vió y tampoco que esta performance sirva de gran ayuda a la división por parejas de Raw. Por empezar con Revival, tras un aceptable papel en Survivor Series, el bajón es tremendo. Ser vencidos en tres minutos (con algunos momentos cómicos incluidos), no plasmando su teórica superioridad los deja en bastante mal lugar. Parecieron ser unos jobbers sin ningún interés, cuando deberían ser los mejor posicionados para aspirar a los cinturones.

Y los mexicanos, bueno, estuvieron bien en sus acciones y gustaron a la grada, pero no parecen demasiado serios. Ir con caballitos y cosas del estilo, copiando la fórmula de New Day les puede quedar grande y no han demostrado aún muchas cosas como conjunto para pasar a esa fase. Si empiezan ya así, pueden quedarse en nada como Breezango. De todas maneras, hay potencial en ellos, pero hay que darles más de tres minutos, mayor igualdad en los combates y, sobre todo, dejarles que participen en parejas y no en tríos, porque querer a utilizarlos a todos siempre, limita bastante la igualdad de los matches.

Promo de Ronda Rousey.

Correcta promo de Ronda en la que me alegró ver la reacción del público. Y es que las chicas están en tan buen momento que tanto las faces como las heels son aplaudidas. Las actuaciones violentas y agresivas, así como las promos más emotivas. Es un placer ver que se recompensa el trabajo de todas ellas y que el mundo no trollea, sino que simplemente se pone del lado de quien más quieren. Anoche Rousey estuvo bastante humilde y pese a que dijo que estaba preparada para cualquier cosa, fue plenamente consciente de lo que pasó el domingo y no volteó la realidad. Habló desde el respeto y quiso enfrentarse a alguien poniendo el título en juego. La gente la aplaudió y ella se sintió cómoda con el micro en la mano.

Aún le falta mucho para ser una grande en este sentido, pero es innegable que va mejorando poco a poco en su adaptación y va pareciendo más sólida en este aspecto. Sigue siendo mejor cuando tiene que dar respuestas a algo que cuando tiene que llevar el peso del segmento, como se demostró con la salida a escena de Corbin, pero es bastante decente su performance y no se siente tan artificial como en sus inicios. Quien me pareció un poco más perjudicado de todo esto fue Baron Corbin. Comenzó en una posición autoritaria y acabó ninguneado por Ronda. Cedió a las presiones de esta e hizo lo que quería la campeona, además de ser un cobarde al no querer enfrentarla directamente y preferir buscar a una contendiente a su título. Sensaciones de falta de seguridad, aunque su gimmick es el que es...

Campeonato femenino.

Ronda Rousey (c) vs. Mickie James.

Lo que en otro momento podría haber sido un gran combate, se quedó en un squash disfrazado, en el que Mickie dió alguna patada como ofensiva, pero fue masacrada por la campeona. Es lógico que Rousey vuelva a ser vendida como poderosa tras unas semanas a un nivel más terrenal, así que tampoco es una tragedia lo visto en este Raw, pero podría haberse explotado mejor. La única función de la pelea fue poner over a Ronda y se consiguió plenamente, mostrándose contundente en los golpes, devastadora con su finisher y convincente en su recuperación tras la patada de James.

Mickie, por su parte, pues volvió a ejercer de veterana que pone over a las chicas que están inmersas en bookeos más importantes que el suyo. Es un complemento y como tal, aporta cierto prestigio a sus luchas, pero está lejos de ser una rival verdaderamente potente para optar al título con credibilidad. En cuanto al post-match, me pareció correcta la interacción, sin llegar a las manos y dejando el posible brawl para más adelante. Nia mostró su puño y siguió explotando el golpe a Becky, lo cual puede parecer un poco anticlimático, como el tema de Reigns, pero bueno, todos sabemos como va este negocio y son cosas que hay que asumir, nos guste más o menos. Yendo por la vertiente de la violencia y la agresividad, puede ser una buena rivalidad de cara al PPV, aunque el resultado sea más que predecible.

AoP (Akam y Rezar) vs. Chad Gable y Bobby Roode.

Previo al combate hubo un segmento súper ridículo en backstage en el cual se humilló a Drake Maverick. Nada se puede salvar. Ni el humor infantil, ni que se asustara Drake ante un jobber como Rhyno, ni sobre todo, el tremendo mal gusto que rodea a todo esto. Luego vendrán con campañas antibullying y demás sandeces. Que no lo son como tal, obviamente, pero de las que se ríen haciendo cosas tan degradantes como estas. En cuanto a la lucha, pues no habría estado mal de no ir asociada a una historia tan asquerosa, infantil y patética. No es que fuera una gran lucha, ya que fueron tres minutillos, pero ganaron Gable y Roode, lo que supone una oportunidad en el futuro para dos hombres que llevaban tiempo mereciendo planos estelares en la sección por parejas.

El triunfo de estos, además, no perjudicó en exceso a AoP, porque llevaron la voz cantante en el match y lucieron como bestias que en condiciones normales, pueden dominar a los faces. Sin embargo, todo queda empañado por la historia de Drake, ya que él es el absoluto protagonista de todo lo que sucede y el factor sobre el cual se centran las miradas. Algo injusto para él, que tiene potencial para ser reconocido por otras cosas, para los campeones que apenas están teniendo el foco en su reinado, ya que la atención se la lleva Maverick y tampoco es genial para Chad y Bobby, que cuando consiguen por fin llegar a donde debían, se ven inmersos en esta storyline que no hace justicia a nadie.

Natalya vs. Ruby Riott.

Lucha de relleno en una rivalidad que ha perdido fuelle, sobre todo por la desaparición de ambas del PPV del domingo. El odio entre ellas se supone brutal y así lo plasman sobre el ring, pero la sensación es de ser una historia muy secundaria que no interesa demasiado a los fans. Nattie comenzó muy segura de si misma, atacando a Ruby y sin miedo a las demás chicas del Squad. Se mostró imponente y muy sólida, como siempre, pero las artimañas de las heels, lideradas por una inteligente Ruby, acabaron por dejarla sin el control de la contienda. Sin embargo, cuando Sarah y Liv no intervenían, Natalya era capaz de darle la vuelta a la situación y eso, le llevó al triunfo final, revirtiendo con pundonor un intento de cuenta de Ruby, tras un roll-up.

Con ello, Nattie cobra su venganza en un show secundario, como un Raw de transición y se perjudica bastante a Riott Squad, con una derrota que parecería innecesaria. No solo es por perder, sino por el hecho de no saber solucionar las cosas estando tres contra una y caer limpiamente frente a alguien en inferioridad de condiciones. Ruby, particularmente, queda mal porque tampoco fue capaz de transmitir sensaciones de dominio sin ser apoyada desde ringside y la imagen del grupo heel queda bastante lejos de lo que debería ser. Una lástima, sobre todo por Ruby, que merecería alguna oportunidad para demostrar su calidad de manera continuada y no en historias que no llevan a nada.

Promo final.

Durante toda la noche siguió la historia entre Dean y Seth hasta llegar aquí. Ambrose lució como un provocador, picando al arquitecto, dejando grafittis, incordiando a Renee, pasando por detrás de Seth cuando este era entrevistado o metiéndose con el público cuando llegó al ring. Es una actuación bien pensada para generar heat en contra y parecer un loco peligroso, pero a la vez un pelín incoherente, ya que acaba por meterse en todo y querer dar explicaciones, cuando se suponía que quería vivir su vida y no dar explicaciones de nada. Pese a algún fallo de narrativa y a que la promo del lunático sobre la lona no recibió los abucheos que podrían esperarse, era lógico que ocurriera el brawl final, con un Rollins desesperado atacando a su archienemigo.

Pero ahí, me volvió a faltar contundencia en Seth. No sé, parecía que estaba golpeando a cualquiera y no a quien había dicho y hecho cosas tan dolorosas para él. Se guardarán la violencia para más adelante, supongo, pero creo que deberían subir el nivel de las apuestas y pasar a performances más violentas. Tras la intervención de los árbitros, Ambrose se recuperó y como era previsible, esos referees, más que parar la pelea, lo que hicieron fue favorecer la recuperación de Dean para que este acabara reinante el show. La ejecución no es mala, la reacción de la gente tampoco y la historia, pese a algunos errores, tiene un contenido profundo que puede enganchar. Pero sobre el ring, le falta un poco más sentirse como algo contundente y épico. Decente material, pero que tiene que terminar de explotar en algún momento memorable, que estarán reservando para más adelante, como decía.

Nota del show: 4

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