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Categorías WWE

Review Monday Night Raw 5 de noviembre de 2018

Review del show de esta semana de Monday Night Raw

Mattel Sound Slammers
Por Sergio Esteban - PUBLICADO EL 06/11/2018 A LAS 15:13

WWE.com

Promo inicial.

Interesante promo para avanzar en la composición de los equipos de Raw para Survivor Series. Se entrelazaron varias historias y se consiguió vender el evento en una promo coral y con varios puntos de atención. El protagonista principal fue Baron Corbin. Ejerció de malvado líder al autoproclamarse como tal y elegir a Drew y Dolph directamente, dos heels muy reconocibles. Sin embargo, también tuvo un punto de humildad, reconociendo la necesidad para su conjunto de contar con Strowman e incluyéndolo en su equipo pese a lo que pasó en Arabia. Utilizó su ironía y sus malas artes para reirse de Angle, dándole opciones, pero vacilándole y limitando su oportunidad, ya que al final el rival del main event sería McIntyre y también fue el típico heel cobarde cuando Braun apareció para vengarse de él. Una actuación muy completa y que da una idea de la versatilidad del GM, que está haciendo bien su trabajo, aunque en el bookeo lo humillen en la mayoría de ocasiones.

Me gustó la elección de Alexa como líder femenina, ya que al micro es capaz de transmitir más que nadie y tiene dotes para manejar a un grupo con facilidad. No es que dijera demasiado, solo que estaría atenta a todo y escogería, pero en las próximas semanas puede generar hype en la storyline mejor que cualquier otra chica. Kurt no estuvo mal, rebelándose ante Corbin, pero teniendo que acatar las normas sin poder hacer nada. Un papel frustrante para él, pero que puede desembocar en algo positivo en el futuro si se profundiza en su odio hacia Baron.

Y Strowman, pues bueno, hizo lo coherente, lo que debía hacer. Salir a por el GM, imponer, mostrar su brutalidad y destrozar todo a su paso. Pero es una lástima ver un gimmick tan poderoso en una historia así, cuando debería portar el cinturón. Es ya clásico su estigma de perdedor en los momentos clave y estas demostraciones de fuerza, aunque sean llamativas, dan algo de lástima, ya que le hacen perseguir algo secundario, tras fallar siempre en el objetivo de conseguir el trofeo principal. Da miedo en Raw, pero es ninguneado en PPV. Fue dvertida su persecución a Corbin durante toda la noche, pero Braun está para bastante más que eso.

Bayley, Sasha Banks y Natalya vs. Riott Squad (Ruby Riott, Sarah Logan y Liv Morgan).

Largo combate que no estuvo mal y que tuvo sus momentos llamativos, pero cuya importancia se redujo a la secuencia final. El problema de estas chicas es que este enfrentamiento se ha visto ya en multitud de ocasiones y nada resulta especialmente novedoso, pero como lucha, las ejecuciones de todas fueron bastante aceptables. Nattie comenzó con fuerza, dominando y consiguiendo amedrentar a unas heels que, poco a poco, fueron recuperando el control de la pelea. Riott Squad se mostró como un conjunto sólido y bien combinado, usando muy bien sus recursos y demostrando que saben llevar bien un combate. En el bando face, Sasha y Bayley esperaban el relevo de Natalya y cuando este de produjo, ambas sacaron a relucir sus movimientos más espectaculares. Ataques muy vistosos que dieron un mayor ritmo a la contienda, con el beneplácito de la grada.

Al final, tras lucirse las dos, cedieron el testigo a una Natalya dispuesta a rematar la faena, pero entonces llegó el momento en el que Ruby rompió las gafas del padre de la face. A muchos les puede parecer violento el gesto, humillando a un Jim Neidhart recientemente fallecido, pero si su hija estaba de acuerdo, es una buena manera de generar un impacto. Fue un desenlace diferente, en el que Ruby quedó como una heel fria y despiadada sin necesidad de emplear la brutalidad. Las heels quedaron como un grupo odioso y Nattie emocionada, en una actuación convincente, que eleva la rivalidad a un plano más personal. Además, no hay ganadoras claras de la lucha, por lo que no se define quien va a Survivor Series. Es una buena fórmula para mantener la incertidumbre en una historia que ya parecía muy desgastada y un shock sorpresivo que dejó a la canadiense prácticamente inmóvil ante un gesto tan feo.

Apollo Crews vs. Jinder Mahal.

Combate intrascendente, de relleno y que mantiene a los dos en el lowcard, del que va a ser difícil que salgan durante un tiempo. Ambos wrestlers tienen una falta alarmante de carisma y combinados entre sí, apenas despiertan el interés de la grada. Tampoco ayuda el bookeo, ya que además de jugarse poco, la sensación es de poca relevancia, anclados en el peor lugar del show y con tres minutos para lucirse, en los que no hicieron nada reseñable. Mahal llevó la iniciativa en los primeros compases de la lucha con un dominio tosco, basado en sumisiones largas y en intentos de golpes contundentes que, en realidad, apenas hacían daño a Crews. El face se recuperó pasado ese inicio dubitativo y rápidamente se hizo con el triunfo merced a sus movimientos vistosos, bien ejecutados, pero carentes de un interés para los fans, que lo vieron como una simple exhibición atlética.

Con este resultado, se incide en el push hacía Apollo, que siempre rinde bien en el cuadrilátero, pero que vuelve a demostrar que necesita de un rival adecuado para originar hype en el público. Vuelve a tener una enésima oportunidad, pero en puestos irrelevantes y venciendo a gente como Jinder, tampoco es que su status se incremente demasiado. En cuanto al hindú, pues sigue en su camino a los infiernos y cuando parece que ya ha tocado fondo, excava un poco más para degradar un pelín más su imagen. Es increíble pensar en el reinado que tuvo y que en tan poco tiempo haya pasado a ocupar un lugar tan residual en el show. Si no es el descenso más radical de la historia, debe estar entre ellos, porque ahora mismo, su personaje tiene una credibilidad realmente horrible.

Campeonatos por parejas de Raw.

Hándicap match.

Seth Rollins (c) vs. AoP (Akam y Rezar).

Me gustó el fondo de la cuestión, pero no la forma en la que se llevó a cabo. Es positivo que AoP sean campeones porque los títulos vuelven a la división por parejas clásica y los ex-campeones de NXT lo merecen, siendo creíbles. Pero no es justo que tuvieran la oportunidad en este momento tras ser derrotados, aunque indirectamente, la semana pasada (por mucho que quedaran como bestias en el post-match). Es positivo que venzan a The Shield, pero no me parece lo mejor que lo hagan solo frente a Rollins, quitándole grandeza al momento de la victoria, al tener una ventaja exagerada frente a Seth. Y es positivo que se profundice en la herida entre los hermanos justicieros, pero no es demasiado coherente que Ambrose no se interese por defender su título, cuando es lo que más le traumatizaba durante estos meses, el no tenerlo. Podrían haber empleado otras alternativas como la traición en pleno combate, en forma de finisher a su compañero o abandonándolo mediada la lucha.

Fuera como fuera, el combate tampoco estuvo mal, con un Seth disminuido, pero combativo, tratando de hacer frente a dos gigantes que impusieron su supremacía. Los comebacks del arquitecto fueron muy aplaudidos y el ambiente de la pelea fue interesante, pero al final hubo en desenlace lógico, con Akam y Rezar venciendo a Seth y dejándolo en bandeja para que Ambrose terminara de machacarlo. En cuanto a la storyline, la promo previa del face que fue emocional, vendiendo su soledad y las malas acciones del lunático, y el post-match y las consecuencias de estos hechos, están todas bien pensadas. Se protege a Rollins, se hace que el espectador odie aún más a Dean y los campeonatos pasan al nivel medio, con unos portadores que los van a defender y les van a hacer más caso que los chicos de Shield, pero queda esa sensación de que podría haber sido algo más épico el cambio y que la lucha podría haber sido mejor.

Elias vs. Dolph Ziggler.

Elias es cada vez más indispensable en Raw. Probablemente no aspire nunca a lo máximo y la empresa no confíe al máximo en sus capacidades, pero su presencia siempre mejora el show. Anoche fue Dolph el encargado de comenzar la promo, en un segmento que no iba mal, con el rubio quejándose de lo sucedido en Crown Jewel, y con razón. Criticó la victoria de Shane en la World Cup y dijo que él merecía ese honor. Pero su discurso rudo fue cortado por Elias y ahí mejoró todo sobremanera.

La conexión que ya tenía con las gradas de los estadios en sus performances heels, se amplifica ahora más, siendo face. Solo con nombrar a miembros de Oasis o empezar a tocar “Seven Nation Army” fue capaz de tener al público rendido a sus pies y el impacto que genera es brutal allá por donde vaya. No es casual que sea tan querido y puede manejar a la audiencia a su antojo, con palabras, con música, con hechos y acciones… Es un diamante en bruto, al que no van a querer pulir, seguramente, pero que bien construido podría ser muy atrayente, más aún que gente que si que recibe oportunidades.

Tras la promo y un anuncio muy secundario de Revival menospreciando a los enmascarados mexicanos de 205 Live, que estaba un poco desubicado y no venía mucho al caso, comenzó la lucha entre estos dos wrestlers, que in-ring, también demostraron su talento. El ambiente fue espectacular, parecía otro deporte, con un apoyo brutal a Elias y unos abucheos notables a Dolph. Ziggler dominó de forma sólida, con una ofensiva bien pensada, pausada y atractiva, pero cada comeback de Elias se sentía como algo especial. No había nada en juego, pero la química y la grada consiguieron elevar el nivel del espectáculo, sorprendentemente.

En el final, se subió el ritmo y la intensidad, entre la pasión de los fans y Elias consiguió un gran triunfo. Es cierto que Dolph Ziggler reduce su status y vuelve a posiciones del midcard, siendo derrotado por un hombre que no suponía un reto para él en semanas anteriores y que estaba muy por debajo de su nivel. Es un frenazo a sus aspiraciones tras llegar a la final de Arabia, donde tuvo buenas actuaciones, pero es comprensible que dé un paso atrás ya que no es la apuesta principal de la compañía y debe poner over a otras estrellas. Y que mejor que potenciar a Elias, un hombre con un carisma tremendo, con un buen nivel in-ring y que bien tratado, con victorias de prestigio y más constancia en sus bookeos, puede dar un salto adelante de manera convincente.

Promo de Ronda Rousey.

De las mejores promos de Ronda Rousey, si no la mejor desde que forma parte de WWE. Ronda es una guerrera, curtida en mil batallas y cuyo mayor interés reside en sus capacidades atléticas. Atrae también como personaje y tiene una gran base de fans, pero la mayoría de ellos quieren verla en acción, luchando y compitiendo por ser la mejor, más que en historias elaboradas de traiciones y demás. Todo forma parte del espectáculo, pero Nia Jax, Stephanie McMahon o Nikki Bella nunca han supuesto un desafío real para alguien como ella.

Ronda se muestra mucho más cómoda cuando tiene ante sí una competición que la motive y, Becky Lynch, además de tener un gran personaje en este momento y que impacta bastante, tiene un talento natural para la lucha que puede hacer que el combate de Survivor Series sea una contienda verdaderamente espectacular, de otro nivel. La agresividad, la intensidad de Rousey anoche fue bastante correcta, vendiendo muy bien lo que sentía y sintiéndose natural en sus palabras. Respetaba a Becky y se adaptó a lo que la grada cantaba. Cuando apoyaron a Lynch, pese a ser heel, ella, lejos de menospreciar esos hechos, ensalzó a la irlandesa, diciendo que comprendía esa reacción popular porque Becky estaba haciéndolo muy bien. Pero dijo que ella era mejor, que lo demostraría, que lucharía por su honor y que ella iba a superar a la campeona de SmackDown.

Una promo coherente, con una Ronda segura de si misma, cómoda y pendiente de ser la mejor en una pelea, más allá de historias emocionales y traiciones varias. Al final apareció Nia, la cual también es una rival decente para ella, pero apenas hubo interacción. La gigante salía a luchar contra Ember y el careo directo entre ambas se vió aplazado para más adelante, para no mezclar historias, aunque se dejase entrever lo que puede suceder en el futuro del título femenino del show rojo, con las palabras finales de la samoana.

Ember Moon vs. Nia Jax.

Nueva exhibición innecesaria de Nia para seguir demostrando su superioridad ante Ember. Y es que se comprende que haya que vender a la gigante como una fuerza de la naturaleza, para ir construyendo su credibilidad de cara a su enfrentamiento con Ronda. Pero que ella sea la retadora, no implica que haya que sacrificar de esta manera a un personaje como el de Moon, que estaba obteniendo buenas reacciones como face y que estaba rindiendo a un gran nivel sobre el ring. En esta ocasión Ember tuvo una mayor ofensiva que la semana anterior, intentó más cosas ante Jax y parecía más combativa. Ejerció bien su función como underdog, buscando las debilidades de una Nia que era muy superior en el aspecto físico.

Pero a la hora de la verdad, cayó en poco tiempo, con enorme contundencia y siendo muy secundaria, ya que en el post-match Tamina volvió a tener más foco que ella. Para ese papel, hay otras chicas y no es necesario que Ember acumule derrotas y dé una sensación clara de inferioridad, incapaz de sobreponerse a Nia, cuando esta se pone sería. En pocos minutos se vieron cosas interesantes, en cuanto al desarrollo de la lucha, pero el resultado final deja una sensación muy amarga para Moon, que ve debilitada su posición cuando podría haber tenido un buen impulso, apoyada por la gente.

Nia vuelve a ser solvente, con alguna dificultad frente a Ember, pero venciendo con claridad y aparentando que su mayor interés está ahora en su relación con su prima Tamina, a la espera de el combate que tiene programado con Ronda. Un interés que la grada parece no tener. Ni la performance de la hija de Snuka fue llamativa, ni la supuesta rivalidad que parecía tener con su prima, ni el turn heel de Nia para apoyarla en lo que parece ser una nueva asociación (aunque en realidad, Nia no necesita a Tamina para imponer). Muy frio todo y con poco interés, llevándose por delante a Ember.

Finn Bálor vs. Bobby Lashley.

Antes de comenzar la lucha, Lio Rush hizo de las suyas, provocando a la grada, al hacer que Lashley enseñase su trasero al público. Con cosas como esta se hace odiar y es la antítesis de Elias, ya que haga lo que haga, es capaz de generar heat en contra. La pelea fue más o menos lo que se preveía. Bobby dominante, con golpes fuertes y luciendo como una bestia atlética y potente, frente a un Bálor que intentaba reaccionar cuando podía, pero no tenía capacidad frente a la superioridad numérica que tenían los heels, ya que Lashley recibía la inestimable ayuda de Lio, haciendo trampas desde ringside.

No obstante, el irlandés aprendió de sus errores y ya se cuidó más en la segunda parte de la lucha de caer en los aledaños del ring, quedándose en el centro de la lona para evitar las interferencias de Rush. La lucha se igualó, con alternativas basadas en las fortalezas de cada uno. Finn siendo más rápido y Lashley buscando la contundencia. Al final, Bálor volvió a las andadas y terminó por caer en las provocaciones del escudero de su oponente, lo cual fue su perdición. Se fue a por Lio y esto fue aprovechado por su enemigo, que, una vez recuperado el aire, lo golpeó con potencia y lo dejó maltrecho.

Una victoria que refuerza a los chicos malos, sobre todo a Lio, que tuvo un papel decisivo, incordiando al irlandés. Bobby ganó y mostró su poderío, pero necesitó de ayudas externas. Y Finn, bueno, perdió, pero fue protegido al sufrir por las intervenciones de Rush. No quedó como alguien muy listo, pero si a la altura de Lashley. En el post-match el protagonismo fue total para Drew McIntyre. Se mostró seguro en su cara a cara con Bobby y apuntaló su personaje heel al atacar al favorito del público tras ayudarlo a levantarse. Se llevó todo el foco del segmento, por encima de los dos wrestlers que lucharon en él y dió la sensación de estar a un nivel superior, luciendo como un heel convincente y peligroso.

Kurt Angle vs. Drew McIntyre.

Buen combate que permite dar un salto hacia delante a Drew McIntyre. Fue más importante la sensación que se transmitió y la forma de hacer las cosas que la propia lucha en sí y su dinámica. En el desarrollo del combate, sobre todo al comienzo, se notó cierta falta de fluidez y lentitud en Angle, algo lógico por su edad y parecía que a Drew también le costaba llevar un ritmo adecuado, pero la parte final ejemplifica como se debe realizar un push y puso muy over al escocés por lo que, en el global, acaba siendo un buen segmento. Kurt intentó dominar en los primeros instantes, pero Drew fue superior, luciendo contundente, pese a esa falta de ritmo que se veía por momentos, que fue suplida con intensidad y un gran storytelling.

El veterano que rechazaba la idea de perder y quería seguir demostrando su valía, frente al joven en un ascenso imparable que quería ganar un combate prestigioso sin detenerse ante nada. El momento del campeón olímpico de rodillas, sujetado por McIntyre y luchando contra si mismo y contra su enemigo me dió algo de pena, aunque fue impactante, dejando a Drew como una gran estrella. Kurt no es el que era y ya se ve limitado a realizar sus movimientos clásicos de forma puntual y eso, para los que lo vimos en su mejor época, se nos queda un poco corto.

Unos movimientos clásicos, el Angle Slam y el Ankle Lock, que fueron los elegidos por McIntyre para hacer aún más vistoso su triunfo. No solo ganó y convenció, sino que robó los finishers de su rival a modo de humillación para lucir como un heel odioso y que ha llegado a lo más alto para quedarse. Gran noche para él, en la que actuaba casi de local y que refrendará seguramente en próximas semanas, ya en terreno estadounidense. Resultado lógico, buen papel de cada uno para reforzar personajes y un digno cierre del show, contando una historia muy potente, aunque la contienda tuviera sus instantes más flojos.

Nota del show: 5,5

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