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Review Monday Night Raw 6 de agosto de 2018

Review del show de esta semana de Monday Night Raw

Mattel Wrestlemania
Por Sergio Esteban - PUBLICADO EL 07/08/2018 A LAS 15:12

Promo inicial.

Clásico comienzo de show, con una promo informativa en la que Angle, además de recibir al público y dar la bienvenida a Raw, aprovechó para ensalzar la figura de Ronda. Es lógico que lo haga porque es una estrella face con mucho arrastre, pero la parte en la que comparó a esta con Lesnar y dijo que ella si luchaba en semanales y se presentaba a su trabajo, no como otros luchadores provenientes de UFC fue irónica. Primero porque, en realidad, si Brock ha actuado así es responsabilidad directa de los dirigentes y segundo, porque si nos ceñimos únicamente al kayfabe, Rousey tampoco es, de momento, ejemplo de ser una luchadora incansable que haya aparecido en todos los shows.

No obstante, la parte principal de la promo giró en torno a Roman Reigns, que se convirtió el protagonista en los siguientes minutos. No estuvo mal el samoano al micro, mostrándose seguro y destacando que en su ausencia las cosas se descontrolan. Las reacciones de la grada son las que son, pero bueno, ese estigma es difícil que se lo quite de encima. Me gustó la actitud de Corbin, tanto en las formas, creyéndose superior a Angle, como en el golpe bajo hacia Roman, diciendo que Finn Bálor al menos fue campeón universal, no como Roman. Era obvio que esa forma de desenvolverse le iba a costar a Baron un castigo y este vino en forma de lucha contra Reigns, bien recibida por la grada y que dió por finalizado un segmento que no fue algo maravilloso, ni impactante, menos aún comparado con otros recientes, pero que cumplió su función y se sintió coherente y natural con el desarrollo de la storyline.

Roman Reigns vs. Baron Corbin.

Combate de transición, con un buen nivel general y entretenido en algunas fases, aunque excesivamente largo para la historia que debían contar, con un resultado muy obvio que le restó mucha emoción en la parte final y que acabó por dejar mal a un Corbin que no había lucido de mala manera durante la lucha. Baron se mostró sólido, dominante en algún instante, resistente a los ataques de Roman cuando este se recuperó y lanzó su ofensiva. Su actuación, en líneas generales fue buena, pero el final le perjudicó. No solo por la derrota clara ante Roman, algo que además de evidente, era lógico, ya que Reigns es el retador en Summerslam al título máximo y hay que venderlo como poderoso, sino porque intentó huir en mitad de la pelea y tras caer, además, fue vapuleado en el post-match por Bálor.

No es una tragedia para el alguacil, porque el irlandés se aprovechó de un mal momento suyo, pero quedó patente su inferioridad a ojos de la audiencia, saliendo bastante maltrecho del show de anoche. Reigns, por su parte, estuvo bien, siendo el underdog face sufridor durante una parte de la lucha y desplegando su arsenal durante la otra, pero pese al contundente triunfo, creo que tuvo más problemas de los debidos. No es que esperase un squash, pero ya que iban a sacrificar a Corbin anoche, con un final en el que lució como un luchador menor, creo que debería haberle costado menos al samoano derrotarlo. En general, un combate decente, un resultado correcto, pero que no terminó de llamar la atención, quedándose a medias en algunos puntos.

Bobby Roode vs. Mojo Rawley.

Difícil salvar algo de esta lucha más allá del resultado. Me parece lógico que Roode venza de manera limpia a Mojo y que demuestre que es un wrestler de mucho mayor nivel, pero todo lo demás fue bastante pobre. Lo primero, el emparejamiento, ya que plantear una lucha entre ambos es reducir drásticamente las expectativas de Bobby y hacer descender su status hasta un nivel en el que la victoria se le presupone y la derrota le puede afectar mucho. Después por la pérdida de atención del público, ya que esta lucha podría formar parte de Main Event y a nadie le extrañaría, siendo un match al que la grada apenas prestó atención y en el que todo se sintió bastante frio. Y, por último, por el desarrollo de la acción in-ring. Roode es un wrestler técnico, con algunas cualidades destacables, pero la rapidez no está entre ellas.

Si a la falta de ritmo, le añadimos la falta de fluidez por el bajo nivel de Rawley, queda un combate insulso y que no resulta entretenido. Solo son rescatables el finisher y algunas burlas de Roode, pero el canadiense también tiene el hándicap de la poca atención y lo quemado que está su personaje de chico bueno. Es muy complicado destacar cuando se tienen tantas cosas en contra. Necesita un turn heel urgentemente o, al menos, mezclarse con hombres que mejoren el status que tiene. En cuanto a Mojo, sigue siendo inexplicable la confianza que tienen en él y actuación discreta con los errores de siempre y eso que intentó largas sumisiones por variar. Pero no es que estuviera mal, sino que su naturaleza es así y no va a cambiar de la noche a la mañana. Son cosas que hay que asumir. 

Promo de Bobby Lashley y Elias.

Buena promo de Elias, siguiendo la estela de Miz, con un personaje que en ciertos puntos se parece bastante. Su cariz se va tornando cada vez más egocéntrico y explota bastante bien la chulería de un artista, al igual que Mizanin. Las reacciones de la gente luego no son las mismas, ya que el hombre de SD es abucheado y con Elias hay división de opiniones, pero tener un personaje tan llamativo y que siempre cumple cuando tiene un segmento repetitivo y que podría cansar es algo de gran valor para la empresa. Su mayor problema en estos momentos es que el despegue que puede tener, tanto musicalmente como en popularidad, está condenado a verse frenado por la rivalidad en la que acaba de meterse. Su personaje, aún está lejos de la importancia del de Lashley, aunque a algunos nos guste más y es bastante probable que se vea opacado continuamente por Bobby.

La mejor parte de estas promos, el entretenimiento y las emociones están en el lado de Elias, imagen clásica de un trabajador ninguneado, que merece más, pero de cuya aceptación se alimentan otros hombres con mayor push. Lashley, por su parte, es la imagen del físico imponente, la fuerza bruta y la presencia, que no siempre viene acompañada de carisma, pero a la que se fortalece como primera opción. En una rivalidad igualada entre ambos podría haber beneficios mutuos, pero con segmentos como el de anoche, que no son malos del todo, las sensaciones que quedan no son demasiado positivas. Lashley queda como superior, al igual que hizo con Sami, pero demuestra que en cuanto a conexión con los fans necesita a un oponente que lleve el peso de las promos y, Elias, al igual que el canadiense en su momento, se ve que lo tiene todo para ponerse over pero termina por verse claramente inferior a su adversario, con pocas probabilidades de quedar por encima de él.

Titus O´Neil vs. Rezar.

Mal combate, centrado en mil puñetazos como ataques básicos, en un nuevo capítulo de una rivalidad que a poca gente interesa, por no decir a nadie. AoP siguen igual de indefinidos que en semanas anteriores, sin un camino claro que seguir. Sus luchas no tienen la suficiente profundidad para que parezcan unos wrestlers de gran calidad, mostrando habilidades superlativas en el desarrollo de los combates, ni tampoco son bestias arrasadoras completamente superiores a sus rivales. Anoche, no es que le costará demasiado a Rezar derrotar a Titus, ya que la pelea apenas duró tres minutos, pero aunque su finisher fue potente y creíble, no dió durante el match las sensaciones que debería haber dado.

De hecho, cuando tomó el control en la fase final con la patada al pecho de O´Neil, estaba en el esquinero recibiendo golpes de manera más o menos continua. Fue la distracción de Akam la que hizo que Titus se despistase y perdiera el dominio de la contienda. En definitiva, un bookeo en el que se pretende vender igualdad, pero en el que hubiera sido más coherente sacrificar a los hombres de Titus WorldWide. Dándoles resistencia, derrotas por despiste o victorias como la de Apollo igualan las cosas, pero es que la rivalidad en general carece de emoción y lo único que se consigue es arrastrar hacia la mediocridad a Authors of Pain, cuando viendo el estado actual de la división por parejas de Raw, deberían dominarla con cierta solvencia.

Braun Strowman vs. Jinder Mahal.

Previo a esta lucha, vimos un episodio del show de Kevin Owens, el cual duró más aún que esta pelea, pero que se centralizó casi únicamente en el spot final. Kevin presentó a Jinder como invitado, le agradeció su ayuda, sus buenas vibraciones, su forma de entender el mundo desde la paz y creer en uno mismo (en cierto punto, gimmick comparable al antiguo de Bo Dallas). Pero, poco a poco, se fue poniendo nervioso, dando intensidad a sus palabras, provocando al público y apenas dejó hablar al hindú, que solamente estaba alli a modo de decoración, acompañando a un Owens protagonista hasta que lo tocara luchar contra el gigante.

La promo de KO fue correcta, no tan buena como otras, pero aceptable y que generó reacciones en el público, aunque el gran momento fue cuando Strowman volcó el escenario de modo sorpresivo. Tras varias semanas en las que Braun se quedaba con las ganas de hacer algo propio de su enorme tamaño, me pareció un buen momento para animar a la grada e incidir en que ahora es una bestia herida y enfadada, capaz de todo. Puede ser algo repetitivo este tipo de segmentos y no impactar tanto ya, pero es mejor que sean en respuesta a alguna afrenta que sin motivaciones, por el simple hecho de divertirse y jugar con otras personas.

Respecto a la lucha, pues apenas hubo pelea. Un Mahal asustado causando muy malas sensaciones, como un jobber sin recursos y sin nivel, pero que por las circunstancias vuelve a triunfar ante todo un Strowman. Se consigue el objetivo de aumentar el enfado del monstruo entre hombres, no dándole siempre la victoria y protegiendo su imagen, ya que es derrotado de una manera confusa (aunque realmente lo de anoche fue falta de inteligencia suya al golpear al Maharajá con el maletín). Además, le dan algo al personaje de Jinder a lo que agarrarse porque, al fin y al cabo, es un triunfo. Pero creo que repetir el mismo esquema, puede dejar de resultar divertido si se explota demasiado. Queda poco para Summerslam y Owens seguirá buscando frustrar a Braun como ha hecho estas semanas, así que habrá que tener paciencia y ver con buenos ojos estos segmentos cómicos, que son mejores que el comienzo de la rivalidad en la que Kevin ni siquiera se defendía.

Dolph Ziggler y Drew McIntyre vs. Seth Rollins.

Hándicap match, programado de una manera extraña y que no estuvo al nivel que cabría esperar de estos hombres. La forma rara de programarlo se derivó de la llamada de Stephanie a Kurt. La directiva había pedido a Seth que buscase a un compañero para enfrentar a Dolph y Drew. Al principio de la noche tuvimos el típico segmento en el que un jobber se ofrecía para este puesto (en esta ocasión le tocó a Breeze), pero que acababa con Roman apareciendo para reformar por enésima vez, una unión puntual entre integrantes de Shield. Hasta aquí todo normal, e incluso fue lógico que Steph se negase a ello, en su carácter heel, a que hicieran equipo. Hasta el golpe de Reigns a Corbin tenía sentido. Pero que la justificación para que el samoano no fuera la pareja de Seth se basase en que Roman no puede luchar dos veces en la misma noche, después de haberlo hecho un millón de veces, pues es bastante sarcástico.

En cuanto a la pelea, pues fue bastante fria, aunque la estipulación tampoco ayudaba en demasía. El resultado fue coherente, pero era también predecible, ya que de esta forma se protege al arquitecto, que se mostró batallador frente a dos buenos enemigos, lució dominante en algunos momentos y tuvo sus opciones. También quedan bien parados los heels, aunque en este caso su victoria era relativamente sencilla por la superioridad numérica que tenían. Un combate en desventaja ya es sucio de por si, en su concepto, pero al menos no cayeron derrotados, lo cual hubiera supuesto un duro golpe para ellos. En conjunto, el desarrollo no fue malo, destacando a Rollins y McIntyre por encima de un Ziggler que, pese a llevarse la victoria definitiva, estuvo más bien errático. Pero viendo el nivel que tienen estos wrestlers, pueden dar un espectáculo mucho mejor de no haber limitaciones como las de anoche (también en cuanto a tiempo que tuvieron), que impidieron que todos pudieran mostrar su verdadero potencial.

B-Team (Bo Dallas y Curtis Axel) vs. Revival (Dash Wilder y Scott Dawson).

Lucha muy corta y sin ninguna trascendencia, ya que el interés máximo fue causado por la aparición de Deleters of Worlds. El sector de parejas de Raw sigue en horas bajas y la lucha programada no levantaba expectativas. Una lástima, porque Revival es un buen conjunto, con calidad y que bien bookeado puede resultar atractivo de cara al fan, pero que mezclado con los actuales campeones, no consiguen reunir el carisma suficiente como para despertar hype en el fan. Los pocos minutos que duró la perfomance fueron de dominio alterno, con algunas sumisiones, reversos y poco más, todo con el objetivo de hacer tiempo antes de que se produjera la intervención de Bray y Matt. Estos aparecieron rápidamente, lo cual casi que fue mejor, para evitar una pelea larga que pudiera convertirse en tediosa.

Tras el aviso típico de Wyatt, con su video, aparecieron en los esquineros sustituyendo a los hombres que deberían estar en esos lugares. Fue un momento bien pensado, interesante y agradable, que al menos aportó algo distinto a lo usual. A partir de ahi, destrozo a Dallas y Dawson e intento de recuperación de credibilidad de los ex-campeones, que bien utilizados, serían más atractivos que nadie en la división. Tienen personajes quemados, pero en ocasiones puntuales, siguen levantando reacciones notables. Se supone que habrá una triple amenaza en el futuro cercano o un combate múltiple incluyendo a más equipos. Y, visto lo visto, no lo considero mala idea, ya que al menos se da un ritmo y un dinamismo a las cosas que pueden ser una alternativa que haga salir a la división de su mal momento.

Promo de Paul Heyman.

Semana a semana incido en lo bueno que es este hombre, tanto a nivel de mente, elaborando guiones, como produciendo combates y adaptándolos, así como realizando promos. Cuando no esté, se le va a echar bastante de menos. Lógicamente, no puede dar una buena lucha, pero es capaz de transmitir cosas que los demás no hacen y dar una dimensión diferente a todo lo que toca. La entrevista de anoche es genial. No por lo que dijo, sino porque se sabía lo que iba a decir y por unos minutos fue capaz de interpretar a un personaje de manera tan creíble, que no piensas que esté actuando. Y ese es el valor principal de un actor, por lo que son buenos en promos Miz u Owens y por lo que Heyman se ha mantenido como un referente atemporal en el negocio.

Hay que ser muy bueno para conseguir vender algo que no quieres comprar y sabes de sobra como va a ser. Pues aún así, Paul lo consigue, con naturalidad. No es perfecto, pero para lo que se espera de él en WWE es absolutamente ideal. Transmitió sumisión, cariño, miedo, respeto, desconfianza e idolatría hacía un Lesnar al que admira, pero al que teme. Engrandece la figura del campeón y aumenta las sensaciones que genera el propio Brock cuando sale, al recordar todo lo que puede llegar a infundir en personas que están a su alrededor, como Paul. Merece un reconocimiento Paul Heyman, alguien que gusta a la mayoría teniendo un papel odioso. Gran promo, muy emocional y una interpretación bordada, hecha de manera exquisita, aunque el contenido no sea del agrado de muchos.

Sasha Banks y Bayley vs. Riott Squad (Sarah Logan y Liv Morgan).

Sorprendente decisión la de colocar dos combates femeninos al final de la noche, pero que no estuvo mal por la implicación de la audiencia en esta lucha. Me gustó la performance de Riott Squad, más allá del retorno de Ruby. Tanto Sarah como Liv, tuvieron momentos de dominio, fueron bastante sólidas y lucieron al nivel de las faces durante la primera mitad de la contienda. No son las protagonistas en todo esto, ni siquiera cuando ganan como anoche, ya que fue su líder la que se llevó el foco final, pero siempre es mejor que muestren un carácter más combativo, den buenas réplicas y no se limiten a ser meras comparsas. Es cierto que en la fase decisiva iban perdiendo fuelle progresivamente, pero no quedaron tan mal como en otras ocasiones. Además, la incorporación de Ruby da una nueva vida a la rivalidad, ya que ahora las heels son más, Riott es la cabeza pensante de su equipo y para el espectador, también es bueno tener de regreso a una luchadora de calidad como ella.

Por el lado face, pues una semana más con la situación en stand-by. Esta vez fueron derrotadas, pero con la decisiva interferencia de Ruby, lo cual las protege sobre kayfabe. Su relación sigue estancada, sin avanzar ni retroceder en su eterno amor-odio, ahora más cercano al amor. Durante la lucha no estuvieron mal, sobre todo Sasha, que cuando recibió el relevo volteó una situación en la que tenían desventaja, ya que Bayley fue superada en la parte inicial de la pelea. Evolucionaron, cogieron el control y parecían destinadas a ganar, pero terminaron por sucumbir por razones externas. Seguiremos a la espera de que haya novedades en su historia, que es lo que todo el mundo quiere ver...

Ronda Rousey vs. Alicia Fox.

Tras una presentación digna de una reina, con entrevista previa a su rival y la campeona y una espera como merece una estrella, pasamos a lo que era el main event de la noche. Un squash, muy lógico, viendo las opciones que había. Sin embargo, hasta llegar a ese desenlace, hubo cosas negativas. El planteamiento no me pareció correcto, sobre todo por lo de la semana pasada. El intento de poner over a Fox, por encima incluso de Alexa, tenía el objetivo de que se presentara de manera fuerte ante Ronda anoche, pero ni aún así se consiguió ese efecto. La superioridad es tal, que no merecía la pena sacrificar un poco más la credibilidad de Bliss para favorecer a Alicia, puntualmente.

El comienzo del match fue bastante pobre. Y no, no fue por culpa de Rousey, sino por las demás, que no sé si estarían nerviosas por la importancia del momento o que les pasaba, pero hicieron ejecuciones poco creíbles y algo forzadas. El tirón del pie de Alexa por parte de Natalya, el lanzamiento contra el poste de la face por parte de la campeona o la carrera de Alicia hacia Ronda siendo parada por el árbitro. Me pareció un compendio de acciones poco fluidas que demostraban el nerviosismo de todas en ese instante. Muy infantil todo. Por cierto, lo del árbitro deteniendo a Fox cuando la lucha ya había comenzado tampoco tiene coherencia ninguna. Era para que Bliss atacase a Ronda, si, pero no tiene justificación.

A partir de ahí, poco que decir. Entiendo que ahora es lógico que Rousey sea bookeada como destructora, porque es parte de su gimmick, es algo que hay que asumir, como que Asuka era invencible antes de WrestleMania. Incluso la ofensiva de Alicia era poco creíble ante la enorme diferente de nivel entre ambas. Pero claro, ver esa tremenda superioridad de Ronda le quita emoción a muchas de sus performances. Esperemos que no sea un squash también lo que le haga Alexa en Summerslam. Aunque otros rumores indican que Bliss retendría de manera extraña para que la coronación fuera en el main event de Evolution y así se coronase el primer PPV exclusivamente femenino. Veremos que sucede.

Nota del show: 4

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