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Review SmackDown Live 9 de enero de 2018

Review del show de SmackDown Live del día 9 de enero de 2018

Mattel Sound Slammers
Por Sergio Esteban - PUBLICADO EL 10/01/2018 A LAS 19:16

WWE.com

Promo inicial.
Comienzo tranquilo de show, con el clásico segmento informativo en el que se dan pinceladas de la situación general de la storyline principal y se avanza programando un evento principal con protagonistas similares y alternativas en la estipulación o las condiciones del combate. La entrevista al campeón no estuvo mal y AJ dió sensaciones de credibilidad y fortaleza al micro, pero quizás un formato más reducido también habría valido. Un buen recibimiento como siempre para él y abucheos generalizados para un Owens que sigue llevando el timón del bando rudo en este feudo. Su naturalidad y desenvoltura para provocar le permiten explotar varios registros, desde el agresivo lunático en el que pierde los papeles hasta uno más provocador y chulesco en el que trata de humillar a sus rivales riéndose de ellos.

En ese aspecto, Sami aún tiene que mejorar, ya que es un buen escudero para los gritos de “Yep!”, pero le falta esa malicia que tiene el personaje de Kevin. Shane, por su parte, apareció como vengador justiciero, dando lugar a un combate injusto para contrarrestar las injusticias previas de Bryan. Cuando está él solo hablando, sin Daniel cerca y argumentando sus tesis, dándole al público lo que quiere ver, obtiene buenas reacciones. El problema es cuando está con Bryan y el carisma que tiene el dragón americano. Al final, como siempre, tenso respeto entre directivos pese a estar continuamente picándose, preguntándose y generando un odio, al estar siempre en desacuerdo, que acabará por explotar a su debido tiempo.

Becky Lynch vs. Ruby Riott.
Buen combate, de los que tuvo más tiempo en la velada y en el que ambas dieron un buen espectáculo. En la primera parte de la lucha se vieron movimientos técnicos, algo más de llaveo que de costumbre y a dos verdaderas wrestlers experimentadas y que se nota que saben lo que hacen. Quizás a muchos les resulten aburridas las fases enfocadas a sumisiones, revertir movimientos o buscar debilitar al rival de un modo más “académico”, pero está bien que haya variedad en las luchas. Hacia la fase final, ya hubo más impactos directos, cuando Becky sacó la vena irlandesa de la agresividad y Ruby se puso a la altura, pero luciendo siempre algo inferior a Lynch.

En cuanto al resultado final, luces y sombras. Por un lado, me alegro por Becky, porque merece importancia, está over desde su regreso y me gusta que tenga una posición así antes de un Royal Rumble donde parte entre las favoritas. Pero, por otro, esperaba algo más del grupo heel. Desde un principio han tenido un bookeo muy malo por repetir el esquema de Absolution un dia después. De hecho, esta semana ambos grupos han salido mal parados. Pero es que además de eso, hacer perder a la lider de forma clara, limpia y por sumisión es dejarla demasiado mal. Y a las compañeras, peor aún, que en el post-match se limitaron a recoger a Ruby y huir asustadas de Charlotte y Naomi sin atacar, ni apenas interferir durante la pelea.

The Ascension (Konnor y Viktor) vs. The Bludgeon Brothers (Haper y Rowan).
Una presentación de los Bludgeon Brothers en cualquier SmackDown, probablemente tenga más duración que el conjunto de todos los combates que han tenido desde que aparecieron en escena con estos personajes renovados. Desde luego, se están poniendo over y demostrando su superioridad, por mucho que se enfrenten a jobbers, ya que además de vencer, se ensañan en el post-match para certificar su brutal dominio, pero quizás sea positivo que vayan teniendo otros retos antes de que se pierda todo el efecto de bestias que están construyendo con ellos.

Espero que el público no se canse y tengan un buen Royal Rumble ambos para llegar con importancia a WrestleMania, porque lo merecen y ahora si que parecen que tienen la confianza de la directiva. Respecto al combate, poco que decir, ya que volvió a ser otro squash como el de estas semanas, cambiando las víctimas. Esta vez les tocó a Konnor y Viktor, que aunque comenzaron fuertes, atacando y con energía, a los diez segundos ya estaban recibiendo golpes contundentes y finishers brutales de los que es imposible recuperarse. Correcto resultado y forma de presentación de los 2B, pero me quedo con ganas de ver la evolución ante desafíos más importantes.

Mojo Rawley vs. Zack Ryder.
Combate aceptable, aunque flojo para ser merecedor de estar en el torneo por el título de los Estados Unidos. No fue un squash, pero el dominio claro fue para Mojo y eso hace que el match pierda nivel, ya que su ofensiva es bastante limitada. Su estilo es tosco y se fundamenta en lanzar al rival o golpearlo en carrera continuamente, lo cual no deja de ser un estilo válido también, pero lejos del refinamiento que debería irle dando su experiencia en el wrestling durante estos años. El movimiento mejor ejecutado fue el Neckbreaker de Zack, ante el que la grada reaccionó positivamente.

El público no estaba muerto porque se estaban jugando algo, pero las sensaciones son de que podría haberse hecho un feudo mucho mejor del que se ha hecho. El resultado es coherente porque Rawley es superior sobre kayfabe a Ryder y se tiene que enfrentar a Roode en siguiente ronda, por lo que era indicado que el heel ganase este combate. Sin embargo, me da pena el mal manejo de Zack, alguien que con un gran potencial para el midcard, que es apoyado y puede ejercer de face querido de manera genial, es desaprovechado así. Fue traicionado, perdió en el PPV y vuelve a perder ahora. Hundimiento total ante alguien que merece menos el push porque no genera prácticamente nada.

Promo de Chad Gable y Shelton Benjamin.
La promo fue rara desde un principio. Primero por el contexto y el contenido, porque estaban reclamando algo justo, ya que el resultado de la semana pasada fue poco limpio. Sin embargo, el público los abucheaba. Es curioso ver como en este show (también pasa con Owens, a veces), quienes llevan razón son los heels y son abucheados, mientras son robados por babyfaces a los que la gente aplaude. El mundo al revés. Chad y Benjamin intentaban llevar al público por donde ellos querían y, al final, obtuvieron reacciones heels, pero me dió la sensación de que el público jugaba más con ellos que otra cosa, independientemente de lo que dijesen.

La camiseta con el hashtag de liberar los títulos en parejas tampoco fue debidamente explotada y así es difícil que sea un éxito de ventas. Y, en general, el tono fue extraño, a veces reclamando, otras rapeando, otras ofendidos, otras vacilantes... No sé, me dejó una sensación desconcertante. Con Bryan el segmento adquirió otra dimensión y programó un match a 2 de 3 caídas en Royal Rumble como revancha a lo que pasó el SD anterior, lo cual me parece correcto, ya que se sigue con el feudo dándole una estipulación. Y consiguió uno de los mejores momentos de la noche con su “Yes!”. Es cierto que Daniel estuvo centrado en segmentos de backstage para profundizar en sus desacuerdos con Shane y es necesario para avanzar en la storyline, pero cuando interacciona con el público, Daniel Bryan adquiere otra dimensión. Sigue siendo oro puro.

Breezango (Tyler Breeze y Fandango) vs. Rusev Day (Rusev y Aiden English).
Me gustan las dos parejas, pero me parece inexplicable como se pueden desaprovechar tantísimo. Este match bien manejado podría tener reacciones brutales y se quedó en mucho menos por un manejo muy cuestionable de la situación. Empezando por Breezango, después de estar tan over durante meses con sus segmentos de Fashion Police, de merecer un push como faces y de conectar a un nivel enorme con la audiencia, les intentan hacer un turn heel tras haber sido vapuleados por los Bludgeon Brothers. Antes de este combate, les negaron la ayuda a los chicos de Ascension, en un segmento de backstage previo a la paliza de los 2B, lo cual parecía ser una decisión cercana al turn heel y luego los enfrentan a otra pareja muy over como son Rusev Day. Comprendo que con el turn de los Usos y de Rusev Day hay que equilibrar y hacer nuevas parejas heels, pero para eso, mejor mantener a Ascension en ese bando y no tirar por tierra todo el apoyo de Breezango.

Lo único bueno es que ganaron el combate, pero claro, resulta irónico que ahora obtengan una victoria cuando la han merecido durante meses y no la han tenido. Respecto a Rusev Day, en vez de enfrentarlos con unos Ascension heels para aprovechar el tirón que tienen ahora entre el público, los ponen contra Breezango que son tan queridos como ellos o más, en un combate donde la gente no sabe como reaccionar y hay más confusión que otra cosa. Para postre, pierden ante unos rivales que no son excesivamente poderosos y el pinfall se lo lleva Rusev, que es la parte fuerte del conjunto. Y eso que el combate no está mal, tiene buenas secuencias y me alegro por el triunfo de Breeze y Fandango, pero es que el bookeo no hay por donde cogerlo.

AJ Styles, Shinsuke Nakamura y Randy Orton vs. Sami Zayn y Kevin Owens.
Buen main event, en el que hubo bastante controversía e interferencias para seguir creando conflictos en la historia. Sin tantas intervenciones y lios externos, podría haber sido un magnífico combate y, pese a que hubo esos problemas, que son comprensibles en shows semanales, se queda en un muy buen match, que pudo haber sido aún mejor. En el comienzo se construyó muy bien la historia, basándose en la superioridad numérica de los faces que les daba una enorme ventaja frente a los canadienses. El desarrollo fue lento, con resistencia activa de Kevin y Sami, tomando el control de vez en cuando y con los chicos buenos dando tiempo a que diera forma al combate.

En la fase intermedia ya comenzaron a subir el ritmo y el público reaccionó de buena manera. Owens y Zayn, viéndose inferiores optaron por la vía clásica de cualquier rudo en inferioridad, es decir, huir y tratar de reservar fuerzas para evitar caer derrotados y ser humillados. La táctica de marcharse del ring y perder por Count-Out fue cortada por Shane, que dijo que eso no podría acabar así. Es lógico que para hacer de él un face en toda regla se le den momentos así, pero es innegable la forma en que acapara protagonismo. Y no solo en ese momento, ya que Owens y Zayn buscaron la DQ con el uso de sillas, algo que el árbitro interpretó reglamentariamente, descalificando a los canadienses y dándoles la victoria a los faces, pero de nuevo McMahon se erigió en protagonista al reiniciar el match en formato No-DQ.

Con esa importancia del directivo máximo de SD, esperaba una intervención de Bryan para contrarrestar, pero no ocurrió. En cuanto a los luchadores implicados oficialmente en el combate, es entendible la derrota de Zayn y Owens, así que no molesta. Es coherente ser derrotados por tres main eventers y afianzar sus personajes heels. El pinfall para Sami me parece correcto tras su triunfo de la semana pasada, ya que también hay que proteger a Owens. Sin embargo, me hubiera gustado más una venganza del campeón por lo de la semana pasada y que no desapareciera en los minutos finales. Hubiera sido más coherente, desde mi punto de vista, pero entiendo que haya que poner over a Nakamura y Orton, que aplicasen sus finishers y que se presenten como potenciales ganadores a la batalla real.

Va a ser interesante ver una posible traición entre ellos en ese escenario después de llevar un tiempo trabajando juntos. En definitiva, un buen cierre de show, muy sobrebookeado, pero con coherencia y que deja over a los favoritos para el Royal Rumble sin perjudicar demasiado a los retadores al título de la WWE.

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